El estímulo fiscal de la frontera norte

En México, el Impuesto al Valor Agregado, mejor conocido como IVA, es un impuesto indirecto cobrado sobre la base del consumo y a la tasa del 16 por ciento. Esta carga impositiva ha sido la misma para todo el territorio mexicano, excepto para la región fronteriza norte del país (20 kilómetros al interior del territorio a partir de la frontera), la cual, desde la creación de dicho tributo en 1980 y hasta el año 2014, siempre fue menor con el fin de incentivar la competitividad frente a las ciudades estadounidenses, cuyas tasas de impuestos al consumo son más flexibles y rondan entre el 7.50 y 8.25 por ciento en ciudades de California, Arizona y Texas.

Conforme a la evolución del IVA en la frontera norte de México a través de los años, la actual administración pública ha tomado la decisión de disminuir en un 50 por ciento la tasa gravable y, además, disminuir del 30 al 20 por ciento la tasa del ISR. Así, conforme al Decreto de estímulos fiscales de la región frontera norte promovido el 31 de diciembre de 2018, esta reducción no sería aplicable para todas las empresas de dicha franja fronteriza, sino que, derivado del análisis realizado, la industria manufacturera y de la construcción son las más beneficiadas, ya que no cuentan con ningún impedimento o restricción para hacerlo válido.  De esta manera, con la presente medida se busca impulsar la competitividad en la producción y el consumo en dicha zona, pues las industrias favorecidas ocupan, en promedio, más de un tercio de la actividad económica en la región fronteriza.

Con base en lo evidenciado, el actual gobierno ha apostado, en principio, porque esta disminución en el IVA impulse el consumo lo suficiente para contrarrestar la pérdida recaudatoria. Sin embargo, es pertinente analizar si los efectos de esta política fiscal en el norte de México son tan buenos en la actividad económica como muchos aseguran o tan malos en la recaudación como muchos otros señalan. 

Recaudación

El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) realizó, a mediados del año pasado, un estudio para medir los impactos sobre la recaudación tras una disminución tanto en el ISR como en el IVA. Sus resultados estimaron una pérdida de por lo menos 83 mil millones de pesos en los ingresos del gobierno; sin embargo, debemos señalar que tal proyección se encuentra ligeramente sobreestimada, ya que al momento de realizar esta investigación no se conocía el documento oficial para ponderar las limitaciones a tales beneficios.

Actividad económica

La importancia de la zona norte de México tiene su relevancia dentro de la medición del Producto Interno Bruto (PIB) del país, ya que esta región, junto con la zona centro, son las que más aportan al valor agregado del país. Los estados del norte de México aportaron un 22.6 por ciento del PIB nacional medido al 2016, por lo que es importante hablar de las distintas medidas que se han llevado a cabo a través de los años, con respecto a gravámenes al consumo en la que muchos conocen como la frontera más competitiva del mundo. La alta actividad económica, y por ende cualquier política fiscal que afecte a ésta, tiene una trascendencia significativa sobre el análisis de la economía del país.

Es por lo anterior que la homologación del IVA en la frontera norte, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, del 2012 al 2018, tuvo un alto grado de controversia, ya que dicha política fiscal retiró un beneficio importante a la zona, pues con el aumento del impuesto al consumo se estimaba una baja en la competitividad de las ciudades mexicanas en la frontera. Está claro que la medida tomada tuvo un impacto directo sobre el nivel de precios de la franja fronteriza, afectando, consecuentemente, el consumo de la zona. Derivado de lo anterior, las ciudades de la frontera sur de Estados Unidos comenzaron a ser más atractivas para la compra de bienes y servicios.

Estimaciones

Tras lo expuesto, tres estudiantes de la licenciatura de economía del ITAM (Alfredo García, Yoshua Pellman y un servidor) nos dimos a la tarea de estimar el efecto de la reducción en la recaudación y del aumento en el consumo para visualizar los verdaderos alcances de esta política con los detalles precisos del decreto presidencial. De esta manera, tras analizar las sensibilidades del consumo en la región fronteriza norte, nuestros cálculos estimaron que el consumo de la región aumentaría en promedio 18% en las principales industrias beneficiadas por esta medida, mientras que la pérdida en recaudación sería de aproximadamente 20 mil millones de pesos por concepto de IVA y 22 mil millones por concepto de ISR, dejando así un gran reto presupuestario para los gobiernos del norte de México, entre los cuales ya han existido problemas de deuda.

Estos datos nos dan como resultado una mejor aproximación de la realidad, por lo que vale la pena recalcar que, en comparación con una zona totalmente libre, la política aplicada no perjudicará tanto la recaudación, pero, al mismo tiempo, tendrá un pequeño efecto en la prolongación de la actividad económica. Así, el gobierno actual espera que el crecimiento de la zona ayude a que en el mediano plazo la actividad económica compense la baja en la recaudación, sin embargo, por las señales recientes de la economía (nacional y mundial), tal previsión es difícil de compartir.

 

 

Referencias

Arreola, Javier, La región más competitiva del mundo comienza por la frontera, disponible en https://www.forbes.com.mx/la-region-mas-competitiva-del-mundo-comienza-por-la-frontera/ (consulta: 20 de julio de 2019).

Diario Oficial de la Federación, DECRETO de estímulos fiscales en región frontera norte, disponible en https://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5547485&fecha=31/12/2018 (consulta: 17 de julio de 2019).

García Gómez, Adrián, Reducción del IVA e ISR en la frontera, México, CIEP, 2018.

Ibarra, Jorge y García, Francisco, Las demandas de factores productivos en la industria maquiladora, México, SciELO Analytics, 2006.

INEGI, Anuario Estadístico por Entidad Federativa 2018, https://www.inegi.org.mx/app/biblioteca/ficha.html?upc=702825107017 (consulta: 15 de julio de 2019).

Rodrigo Núñez, 21 años.

Estudiante de economía en el ITAM y derecho en la UNAM, coordinador del área de transparencia del Centro de Estudios Alonso Lujambio y asistente de investigación del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.
Escribo sobre economía, derecho e historia.

Me interesan los deportes y la política.

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