Enjuagar y repetir: Todo pasa y se aprende

Otra vez me estoy enganchando en los detalles. Aparecen y desaparecen ideas y pensamientos sobre lo que me hace doler. Cierro los ojos, respiro profundamente y me concentro hasta que logro hacer desaparecer aquello que me está atormentando.

La pandemia del covid-19 no ha sido excusa para dejar de trabajar, de hecho, casi todo el día estoy ocupado en esto del home office. Pero sí, mi cabeza también se ha estado ocupando en pensamientos que se convierten en reflexiones, mismos que se convierten (o convertirán) en acciones. Aquí va una reflexión para este artículo, seré breve.

Mayela me comentaba un ejemplo que me gustó mucho:

“te caíste, estás en el piso y sabes que tienes que levantarte, quieres hacerlo. Sabes también que hay gente viéndote, algunos quieren ayudarte, algunos quieren perjudicarte, y a algunos simplemente les es indiferente, pero también sabes que necesitas quedarte un rato en el suelo, contemplando tu dolor, asimilándolo, abrazándolo, y cuando estés listo, te vas a levantar y vas a seguir, y vas a seguir mejor que nunca”.

Y pues sí, no es nada nuevo saber que el sufrimiento produce a veces dolores de cabeza, insomnio, falta de energía, mil cosas negativas, y eso ya no está en mi radar, o ya no quiero que esté. Pienso que transformar el sufrimiento en tristeza puede resultarme mucho menos dañino y así me abre la posibilidad de sanar las heridas y aprender.

¿De qué me va a servir victimizarme, aislarme y evadir mis emociones y sentimientos? De nada. ¿Esperaba vivir un duelo de ruptura amorosa en medio de, no sé, una pandemia? Pues no, pero me tocó y ya está, hay que vivirlo y superarlo.

En fin, estar triste es completamente normal, o sea, todas y todos pasamos por ello en distintas etapas de nuestras vidas. Ya no tengo prisa por salir de esto, al contrario, voy a continuar siendo paciente, y escuchar mis emociones y a demostrar más mis sentimientos que ya no quiero ser una persona fría, that’s not me.

Todo pasa y se aprende.

Posdata:

A quienes me están acompañando en esta etapa: gracias, les amo.

Abogado, servidor público, activista en derechos humanos y fan del rock ochentero.

Escribo mis inquietudes personales y jurídicas en este blog.

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