El tenis está en buenas manos

En los últimos años, el mundo del tenis ha estado presenciando el final de una era. Les fanátiques sentimos constantemente que estamos viendo los últimos momentos de algo que no sabemos cómo nombrar. La última vez que escribí sobre tenis hablaba sobre un capítulo en este épico final; el último partido de Serena Williams. A este capítulo, pronto le seguirán los capítulos con el último partido de Roger Federer, Rafael Nada, Novak Djokovic y Venus Williams. No obstante, a todo final; le sigue un comienzo.

La mayoría de les fanátiques de este deporte no estaban emocionades por la próxima generación de tenistas, pues todavía no han podido demostrar su ventaja física ante les tenistas más experimentades. Además, muches de elles no han logrado ser consistentes, han mostrado actitudes antideportivas o se han lesionado. Sin embargo, esta semana, durante el US Open, la nueva generación nos emocionó a todes con su calidad tenística, su capacidad física, su tenacidad en la cancha y su novedosa actitud ante el deporte y la competencia.

Durante la semana vimos muchos buenos partidos, tanto en la rama femenil como la varonil y descubrimos muchas personalidades deportivas a las que vamos a tener que seguir en los próximos años. Por el lado femenil, la final del US-Open fue disputada por Iga Swiatek de solo 21 años —la número uno del mundo— y Ons Jabeur de 28 años —tenista de Túnez que no es tan joven, pero está alcanzando la plenitud de su juego—. En este partido vimos lo emocionante que puede ser el tenis femenino y lo física, potente e intensa que se está volviendo la rama femenil. También nos demostró que, aunque en los últimos años las tenistas han sido poco consistentes, hay ciertas jugadoras que se están consolidando. Además, vimos una variedad de tiros notables y puntos con muchísima calidad

Fuera de lo estrictamente tenístico, es muy refrescante la personalidad y la actitud de las dos jugadoras que disputaron esta final. Por un lado, Ons Jabeur, conocida como “la ministra de la felicidad” es la primera tenista del continente africano que logra alcanzar el puesto N°2 del ranking, jugar una final de Grand Slam y ganar un master 1000. Su presencia en el circuito, y en estas instancias importantes, es muy valiosa, pues inspira a cientos de niñas africanas a jugar este deporte que por años ha sido exclusivo de europees y estadounidenses. Además, Ons es muy activa políticamente y ha hablado en varias ocasiones sobre las dificultades que viven las mujeres deportistas en su país. También tenemos a Iga Swiatek, de quien ya escribí un artículo completo, trae una nueva perspectiva al tenis femenil con su personalidad característica de la generación Z. Iga es políticamente activa, honesta en sus entrevistas y crítica con la discriminación de género en el deporte. Vimos consolidada la personalidad de estas dos jugadoras en la ceremonia de premiación, cuando Ons Jabeur —quien perdió el partido 6/2 y 7/5— se tomó un momento para arreglar el atuendo de Iga y que saliera bien en las fotos. A la lista de jugadoras por observar, hay que agregar a Coco Gauff que también ha traído mucha frescura al circuito y a Alexandra Eeala, quien es la primera tenista filipina en ganar el US Open juvenil. 

Del lado del tenis masculino tenemos más nombres por observar. La final fue jugada por Carlos (alias Carlitos) Alcaraz, de 19 años y Casper Ruud, de 23 años. Alcaraz se impuso ante Ruud por 6/4 2/6 7/6 y 6/3. Con este partido y el resto de sus éxitos este año, todo apunta a que Carlitos será la próxima estrella del tenis. Además, el finalista Casper Ruud también se perfila como uno de los nombres que veremos en lo alto del ranking. Ambos tenistas nos dan una muestra de la potencia, el físico y los puntos de videojuego que podremos presenciar en las próximas décadas. Otro de los partidos que nos maravillaron a todes fueron los cuartos de final entre Janik Sinner, italiano de 21 años y Carlos Alcaraz. Muches incluso han afirmado que es uno de los mejores partidos de los últimos años que no involucra a alguien del big 3.

Sinner y Carlos

Lo más increíble de este grupo de tenistas jóvenes es que también han demostrado ser deportistas responsables y respetuosos. Los tres jóvenes han demostrado que pueden lidiar con la presión y la fama dentro y fuera de la cancha y han hablado sobre el trabajo duro, sobre la constancia y sobre la amistad que tienen entre ellos. Sin duda, representan un poco de aire fresco en un deporte que muchas veces se ha caracterizado por el mal carácter de les deportistas. El tenis masculino tiene un gran futuro con estos tenistas, aunque debe ser más crítico de otras figuras problemáticas, como Kyrgos, quien tiene denuncias por violencia de género y quien acostumbra a faltarle el respeto a sus contraries, a les árbitres y al público, o Alexander Zverev que también tiene denuncias por maltrato y ha tenido actitudes reprobables dentro de la cancha. 

Les directives de la ATP y la WTA tienen una oportunidad de oro, el tenis está en buenas manos y es su deber apoyar a los talentos que sostendrán el deporte en los próximos años.

Tengo 22 años, estudio Ciencia Política en el ITAM y soy de Tlaxcala —el estado que no existe—. Me gusta leer novelas, escuchar a Taylor Swift, pensar sobre teoría política y descubrir cafeterías en la Ciudad de México. Antes de dormir escucho podcasts de true crime y a veces me despierto a las 5 a.m. para ver partidos de tenis. Además, le dedico gran parte de mi tiempo a poner mi granito de arena en la lucha antipatriarcal.

Me gusta escribir sobre temas sociales, políticos y a veces sobre algunos irrelevantes.

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