El Gran Regreso

Hace un año vivíamos en una parálisis deportiva, la pandemia paro tanto los grandes como los pequeños deportes. Poco a poco, con altas y restrictivas medidas de higiene, los deportes fueron regresando a su respectivo escenario. Los precios pagados por esas medidas, no siempre fueron lo deseados, el peso psicológico que narran los jugadores de la NBA, de su experiencia en la burbuja, son el gran ejemplo de los efectos secundarios de traer el gran espectáculo a sus fanáticas y fanáticos.

Sin embargo, la evolución de la medicina no sólo dio esperanza a regresar a la normalidad, sino también disfrutar de los viejos pasatiempos sin la invitación de la paranoia a las gradas. Lentamente los países empezaron a reducir las restricciones y dejaron el ingreso de un pequeño porcentaje a los estadios. Si bien, algunos estadios en Estados Unidos permanecieron cerrados por la legislación local de su entidad gubernamental, en otros estados y localidades veíamos crecer la cantidad de personas en las gradas.

Sin la vacunación en la mira, esta idea del regreso de aficionados y aficionadas a estadios que usualmente son ocupados por miles de aficionados y aficionadas, sonaba como una receta al caos; una receta para regresar a una nueva cuarentena. Pero la llegada de la vacuna cambió el rumbo de esa percepción. La vacunación se volvió una herramienta elemental para que las ligas volvieran a la normalidad en ambos lados del escenario: el juego y las gradas.

En un país donde las vacunas sobran, la vacunación no ha ido como se esperaba. Ante esto, diversas ligas, especialmente las estadounidenses la NFL, la NBA y la MLB, han sido de los principales promotores en impulsar la vacunación tanto de sus jugadores como de su base de fans. La NFL ha suavizado las restricciones de sanitización para aquellos jugadores que presenten su esquema de vacunación completa, esencialmente esto implica que dichos jugadores pueden dejar de usar el cubrebocas y se relaja un poco más el control sobre sus actividades y entrenamientos.

Estampa de vacuna. Vía Twitter

Asimismo, la NBA y MLB han contemplado el uso de “pasaportes de vacunación” como requisito para la admisión del espectador o espectadora al estadio y básicamente al partido. Esta última medida puede ser un poco controversial ante el fuerte movimiento anti-vaxxer en Estados Unidos. Limitar la asistencia a un partido de tu equipo favorito por la falta de la aplicación de la vacuna puede ser la receta a un fuerte backlash social.

Sin embargo, la clave de aplicar dicha medida es cómo es esencialmente presentada hacia la base fanática. Por ejemplo, la NFL dio acceso exclusivo a presenciar el Draft 2021, en Cleveland, aquellos fanáticos y fanaticas que tuvieran su esquema de vacunación completa. A estos individuos los identificaban fácilmente porque portaban una estampa que decía que ya se habían vacunado.

Dado que la elección de vacunarse o no, es primeramente una elección personal, el posicionamiento del deporte para favorecer y alentar dicha vacunación no me parece errónea. El error es hacer de esta medida una restrictiva en lugar de una que fomente la aplicación de la vacuna. La estrategia del deporte debe ser entonces fomentar esa plataforma de un gran regreso de todos y todas a las gradas, pero que sobre todo sea un regreso seguro para todos y todas aquellos que no están aún seguros de quererse vacunar.

¡Hola! Soy Mariana, tengo 24 años y actualmente estoy estudiando Ciencia Política y Relaciones Internacionales en el ITAM. Aunque me encantan la mayoría de los deportes, mi mero mole es el fútbol americano. Desde chiquita apoyo a los únicos e inigualables Acereros de Pittsburgh.

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