El diálogo de la moda incluyente

La moda, fuera de ser una disciplina, es un discurso que toma múltiples espacios para transmitir diferentes ideas, conceptos y sentimientos. El espacio que toma el concepto de inclusión dentro del discurso de la moda, es uno que funciona a manera de diálogo, pues no sólo transmite, sino que escucha e incorpora a la conversación para analizar, comprender y resolver. Voltea a ver a un mundo del que todos formamos parte y dentro del cual todos deberíamos ser considerados y abrazados por igual. Es por lo anterior, que una de las prioridades que existen para la moda incluyente en la actualidad, es ver por las personas que cuentan con cierto tipo de discapacidad, sea ésta visual, auditiva, intelectual, psíquica o motriz para desarrollar prendas y accesorios, que no sólo sean funcionales y cubran las necesidades específicas de este segmento, sino que también integren el valor de la expresividad y la personalización para satisfacer sus propios gustos según la edad o personalidad que tengan.

La ergonomía es la disciplina que, junto al diseño, se encarga de estudiar y generar tanto sistemas como productos, que logren adaptarse a las diferentes capacidades y limitaciones que existan en una persona.

Prachi Singh en su artículo “Un futuro prometedor para la moda incluyente” aborda que diseñadores y marcas internacionales como Tommy Hilfiger, Nike y Land’s End han integrado propuestas de diseño que ven por las dificultades físicas a las que se enfrentan las personas. En el caso de Tommy Hilfiger, creó una colaboración con una organización de moda incluyente llamada Runway of Dreams para sacar al mercado prendas originales, pero con la característica de incluir cierres modificados, sistemas de ajustabilidad y opciones alternativas para niñas y niños con distrofia muscular. También desarrolló un proyecto junto a Maura Horton, quien creó una camisa llamada MagnaReady, que cuenta con un sistema de imanes lavables que funcionan como botones para facilitar el sistema de abrochamiento de camisas a su esposo que lucha contra el Parkinson.

Nike creó un calzado deportivo pensado en las necesidades de un joven con parálisis cerebral que mandó una petición a la empresa. El calzado cuenta con un sistema de cierre envolvente en lugar de agujetas y una abertura más amplia para quitarse y ponerse con facilidad.

La marca Land’s End ha visto por mujeres con mastectomía, extirpación de glándulas mamarias, creando un traje de baño especial para cubrir el tejido con cicatrices o en estado sensible a la radiación solar.

Por otra parte, diseñadores rusos como Reisner y Urusova lanzaron en el 2014, un proyecto de arte llamado “Acrópolis”, en el que modelos con discapacidades replicaron las famosas figuras de las estatuas de la Acrópolis. Esto con motivo de fusionar el espíritu clásico de la escultura antigua con los cuerpos de los modelos, y así integrar una belleza redefinida por las complejidades únicas del cuerpo humano. Tomando en cuenta la idea del proyecto anteriormente mencionado, considero que otra prioridad de la moda incluyente se basa en romper con el estereotipo de considerar a las personas con discapacidad como personas diferentes, que no cumplen con ciertos estándares de belleza o de intelecto, y es a lo que Anette Castro, diseñadora y promotora de la moda incluyente en México, agrega:

“Se trata de saber mediar la parte fría del mundo de la moda y no olvidar la parte humana, crear un equilibrio de sensibilización… No es crear moda, no es hacer una marca de ropa, es una propuesta que permita a las personas con discapacidad participar y ser parte humana y viva de este mundo”.

Un ejemplo claro que se ha dedicado a formar parte del mundo de la moda incluyente, es Isabella Springmühl, una diseñadora originaria de Guatemala que tiene síndrome de down y que a sus 20 años de edad, ha roto prejuicios y estereotipos acerca de lo que representa tener una discapacidad para la sociedad. Isabella fue rechazada de muchas instituciones por su condición pero eso no fue motivo suficiente para que ella se desenvolviera en el ámbito creativo, diseñando prendas y sabiendo también abrazar sus raíces y su cultura guatemalteca.

La moda incluyente ve más allá de sólo romper estereotipos, sino que también busca seguir acabando con la discriminación al establecer un diálogo que escuche y transmita un sentimiento de igualdad para todos, abriendo así un vehículo de sensibilización y haciendo ver que ninguna condición representa un límite.

 

Fuentes consultadas:

Singh, P. (2017). Un futuro prometedor para la moda incluyente. Recuperado de https://fashionunited.mx/noticias/moda/un-futuro-prometedor-para-la-moda-incluyente/2017102722994

Castro, A. (2017). Urgente humanizar y sensibilizar la moda. Recuperado de http://www.cronicajalisco.com/notas/2017/78761.html

Soy Mariana Bouza Mólgora y actualmente estudio el sexto semestre de la carrera de diseño de moda en la Universidad Modelo, tengo 21 años y soy una creativa en proceso interesada por el arte, la música y lo cotidiano, también me gusta apropiarme de mi estilo y usar la indumentaria como un medio de expresión.

Escribo sobre la moda en general, desde una perspectiva inclusiva y empática con el medio.

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