Las buenas adaptaciones de libros sí existen

A veces parece difícil imaginar que existen adaptaciones de libros para cine o televisión que sean fieles al material original. Y sí, lo cierto es que cuesta dar con aquellas que ves y dices que hicieron un gran trabajo y se mantuvieron leales a los libros; pero las hay.

Creo que es adecuado señalar que a lo mejor no debemos ser tan exigentes con las adaptaciones, pues al final del día son formatos distintos y proveen experiencias distintas: una película o una serie nunca va a ser igual al libro o libros en que se basa. Tuve una etapa en la que era muy pesada con eso y, aunque sí que hay quejas que eran justificadas y entendibles (incluso luego de aceptar que no va a ser lo mismo en pantalla), otras eran muy ridículas.

Partiendo de que las adaptaciones no van a ser totalmente exactas, hay unas que ves y luego lees el libro o libros y sientes que te estafaron de lo malas que estuvieron; o lees las novelas antes y a sabiendas de que la adaptación no la disfrutarás tanto, te decepcionas igualmente. Otros ni debieron intentar adaptarlos en primer lugar. Pero ahí, en el montón de adaptaciones, nos encontramos con las que valen muchísimo la pena, y hoy quiero hablar de dos en concreto: A Series of Unfortunate Events y Good Omens.

A Series of Unfortunate Events: 13 libros, 3 temporadas

Una Serie de Eventos Desafortunados, igual conocida como Una Serie de Catastróficas Desdichas, o por su título original en inglés, A Series of Unfortunate Events (ASOUE), es una serie de 13 novelas escritas por Daniel Handler bajo el seudónimo de Lemony Snicket. Los tomos fueron publicados entre 1999 y 2006.

ASOUE narra las desgracias por las que atraviesan Violet, Klaus y Sunny Baudelaire, quienes acaban de perder a su padre y madre tras el incendio de su hogar, acontecimiento que les obliga a mudarse a casa de un pariente del que nunca habían escuchado: el Conde Olaf. Este personaje desagradable con el que tienen que lidiar está tras la fortuna de la familia, misma a la que únicamente podrán tener acceso les huérfanes una vez que Violet sea mayor de edad.

Cuando les hermanes son conscientes de esto, le advierten al Sr. Poe, un amigo de la familia y quien se encargó de encontrar a Olaf como tutor, pero éste no toma en serio sus preocupaciones. Queda en mano de les Baudelaire frustrar los planes de Olaf, e incluso tras evidenciar sus intenciones y conseguir que el Sr. Poe les encuentre otro tutor o tutora, el Conde no se da por vencido y sigue a les niñes, afirmando que se apoderará de su fortuna cueste lo que cueste, disfraz tras disfraz.

En teoría, ASOUE es literatura infantil. No pongo esto en duda, sino más bien –y como alguien que pudo acceder únicamente a los primeros cuatro libros en la primaria– considero que leerlos (o releerlos si es el caso) pasando la adolescencia o entrando a la edad adulta, tienen más peso. Sé que es común que suceda con los libros infantiles y que “nunca lees un mismo libro dos veces” porque te encuentras en etapas distintas, etc., etc. Pero hablando del caso en concreto y por las temáticas absurdas, oscuras, dramáticas, misteriosas, el significado del que le dotas es muy diferente.

Los libros han sido adaptados dos veces; en 2004 se estrenó una película protagonizada por Jim Carrey como el Conde Olaf, junto con Emily Browning como Violet, Liam Aiken como Klaus, y cuyo reparto también incluye a Meryl Streep, Bill Connolly y Timothy Spall. La cinta narra los primeros tres libros, y se habló de la posibilidad de una secuela, pero ahí quedó.

La segunda adaptación fue en formato de serie, la cual estuvo a cargo de Netflix y salió entre 2017 y 2019, con una temporada cada año. Si bien no considero que la película sea mala, no puedo elogiarla tanto como la serie. La fidelidad que mantiene con los libros me pareció impresionante y en el mejor sentido posible; fue un proyecto que desde el comienzo estaba diseñado para contar con tres temporadas y dos episodios por libro –a excepción del último, para el que sólo fue uno–, por lo que no iban a estirar la historia infinitamente como ocasionalmente pasa.

La forma en la que incluyeron al personaje de Lemony Snicket, narrador de ASOUE, me pareció excelente. En los libros va contando las trágicas vivencias de les Baudelaire, y el meterlo como personaje en la serie era una apuesta un tanto arriesgada –en la película estaba Jude Law como voz en off y sólo veíamos su sombra– porque, ¿cuándo vemos a las personas narradoras en una serie o película? Lo manejaron muy bien, sobre todo por el papel que juega en la historia.

Toda la producción, desde su conceptualización, el diseño de vestuario, la música, los escenarios, la actuación, está muy bien cuidada; incluso hay diálogos que se mantienen de los libros, y aunque esto pueda verse como algo “flojo”, no es tan repetitivo como para pensar que no hubo un esfuerzo detrás de estas decisiones. Los cambios que se hicieron para la serie fueron acertados, incluso hay algunos en concreto que me gustaron más que si lo hubiesen dejado como en los libros.

Recomiendo mucho leer la saga y después ver la serie; o ver la serie y decidir si les convence lo suficiente para leer los libros. No puedo recomendar hacer una cosa sin la otra; sólo advierto que el título no es ningún eufemismo, así que no esperen cosas agradables.

Good Omes: un ángel, un demonio y el fin del mundo en seis episodios

Good Omens: The Nice and Accurate Prophecies of Agnes Nutter, Witch (Buenos Presagios en español), es una novela escrita por los británicos Terry Pratchett y Neil Gaiman y publicada en 1990. El libro es una combinación de fantasía y comedia que, a grandes rasgos, narra los intentos de Crowley –un demonio– y Aziraphale –un ángel–, de sabotear la inminente llegada del fin del mundo, pues ya se habían acostumbrado a su vida en la Tierra, haciendo una que otra travesura y milagro y no querían dejar eso atrás.

La trama comienza a partir de que a Crowley le encargan intercambiar el bebé recién nacido de un diplomático estadounidense con el Anticristo. Al comprender que esto desataría el Apocalipsis en unos años, convence a Aziraphale (su “adversario”, pero con quien se ha llevado desde que se conocieron en Edén) de evitarlo e influenciar la crianza del Anticristo para neutralizarlo, con lo Bueno y lo Malo que cada uno tenía para ofrecer.

Once años después, cuando comenzarían a desatarse los eventos del Apocalipsis, Aziraphale y Crowley se dan cuenta de que el niño que creían que era el Anticristo, resultó no serlo. Ahora les tocaba hallar al verdadero –Adam– y arreglar el desastre en el que se habían metido tras pasar una década esforzándose por “neutralizar” a un niño común y corriente.

En el transcurso de la novela, se ven involucrados más personajes: ángeles, demonios, jinetes del Apocalipsis, amigues de Adam, la descendiente de la bruja Agnes, un sabueso del infierno; todes jugando un papel en el inminente fin del mundo.

Ahora, la cuestión con la adaptación es que Gaiman y Pratchett querían que la novela pasara a pantalla. Tristemente, el segundo falleció en 2015, por lo que no pudo ver el resultado de la serie que se estrenó en mayo de 2019 en Amazon Prime. Sin embargo, quizá por esta razón el involucramiento de Gaiman como productor ejecutivo fue vital, pues tenía presente que lo que saliera debía ser algo de lo que Pratchett se enorgulleciera de ver.

La serie consta de seis episodios, con escenas maravillosamente adaptadas para la pantalla, las increíbles actuaciones de David Tennant y Michael Sheen, y una que otra canción de Queen para acompañar. Consigue transmitir adecuadamente los elementos cómicos, varios personajes cobran más relevancia de la que tenían en la novela y conocemos más de la relación de Crowley y Aziraphale a través de los milenios que han pasado juntos.

¿Cómo lograron buenas adaptaciones?

Brevemente y desde mi punto de vista, la razón es sencilla: la participación de los autores. Daniel Handler y Neil Gaiman fungieron como productores ejecutivos en sus respectivas series; Gaiman fue también showrunner y escritor de Good Omens, y Handler apoyó con la escritura de los guiones a lo largo de ASOUE. Los dos estuvieron envueltos en la producción de las series que estaban siendo adaptadas a partir de los universos que habían creado, fuese en un tomo o en trece; esto les dio también libertad creativa de modificar aspectos que originalmente no figuraban en sus textos.

Animaría a cualquier persona remotamente interesada en Good Omens y/o ASOUE a leerlas, verlas y comprobar si están de acuerdo conmigo. Son series y libros que disfruté enormemente, y el paso de un medio artístico a otro se hizo con sumo cuidado y apreciación por los personajes y tramas iniciales, algo que se refleja a lo largo de éstas.

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Estudio Comunicación Social y prefiero escribir antes que hablar. Considero que es muy importante realmente escuchar a las demás personas para así aprender de ellas.

Me gustan los libros de fantasía y las series de ciencia ficción de los 60’s. La mayoría de mis series favoritas están subestimadas.

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