¿Dónde está Bugs Bunny?

Burger King y McDonald’s, Marvel y D.C., Pepsi y Coca-Cola, Mickey Mouse y… ¿Bugs Bunny? Ese suele ser el consecuente más lógico. Ambos caricaturas han representado por décadas un contrapeso en el entretenimiento. Mientras Mickey es la mascota de Disney, Bugs es la cara de Warner Bros. Los dos protagonistas usan guantes blancos, y mientras «Mickey Mouse y sus amigos» tienen al Pato Donald y a Minnie Mouse, los «Looney Tunes» tienen su equivalente en el Pacto Lucas y Lola Bunny.

Para mí siempre había sido muy clara la universalidad de ambos personajes, pero esta visión cambió en una anécdota que viví como maestro.

Estábamos en clase y durante un tiempo libre decidí armar un jugo de pictionary con el grupo (niños y niñas de 10 y 11 años). La primera categoría eran personajes animados y elegí a un alumno para entregarle un papelito con el nombre “Bugs Bunny”. En el momento en que aquel niño lo abrió quedó muy confundido con lo que estaba leyendo. Volteó a verme sin saber muy bien qué es lo que tenía que hacer. Yo me acerqué para ayudarle y un tono bajito le dije:

—Es Bugs Bunny, ¡el conejo!

 —¿QUIÉN? —me respondió.

Me era muy difícil de creer aquella reacción, pero para continuar el juego simplemente le escribí otro nombre. Terminada la ronda, y ya con mucha curiosidad, le pregunté al resto salón:

Ustedes conocen a Bugs Bunny, ¿verdad?

Hubo un gran silencio.

¡Nadie sabía quién era Bugs Bunny! Una franquicia tan popular era desconocida por toda la clase. Luego, me fui dando cuenta que esto en realidad era bastante lógico. Actualmente en México no existe ningún programa al aire de los Looney Tunes. Pareciera que han desaparecido por completo de la cultura popular, pero, ¿en qué momento sucedió esto?

Su historia de éxito

La primera aparición de Bugs fue en 1938 en un cortometraje llamado “Porky’s Hare Hunt”, sin embargo, para ese entonces su apariencia e incluso su nombre (Happy Rabbit) eran bastante diferentes. Fue hasta 1940 en el cortometraje “A Wild Hare” cuando oficialmente es llamado Bugs Bunny y gags como su madriguera, la frase «¿Qué hay de nuevo, viejo? » y su gusto por las zanahorias aparecen para comenzar a popularizarse.

Para 1942 ya era bien conocido y su fama despegó aún más cuando su imagen fue usada como propaganda militar en la Segunda Guerra Mundial. Creaban secuencias en las que peleaba con enemigos de guerra y se volvió un icono cultural de las fuerzas armadas estadounidenses.

Los Looney Tunes fueron vendidos a Warner Bros. en 1944 y la popularidad de Bugs y otros personajes como Porky, Piolín, Taz y Speedy Gonzales continuaron en cientos de contenidos para cine y televisión durante las décadas siguientes. En 1959 ganó un Oscar por el cortometraje “Knighty Knight Bugs” y en 1985 se convirtió en el segundo personaje animado en ganar una estrella en el paseo de la fama de Hollywood.

Su éxito más contemporáneo, y tal vez su mayor logro en el cine, llegó en 1996 junto con Michael Jordan en la película “Space Jam”. Lograron una taquilla de más de 230 millones de dólares volviéndose una de las película infantiles más representativa de la década.

¿Qué pasó después?

Después del éxito de “Space Jam” Warner probó una formula parecida en 2003 junto a Brendan Fraser en “Looney Tunes: Back in Action”. La película tuvo muy mala recepción y ha sido hasta ahora la última película de Looney Tunes que ha llegado a los cines.

Dos series para televisión vinieron después. “The Looney Tunes Show” (2011-2014) y “New Looney Tunes” (2015-2017) ambas distribuidas por Cartoon Network y Boomerang y con un éxito muy moderado.

¿Por qué su falta  popularidad estos últimos años?

Bueno, para entender algunos puntos (y es inevitable esto) habrá que usar de referencia a su antítesis, Mickey Mouse, quién a pesar de ser 10 años más antiguo que Bugs ha conseguido mantener su relevancia intacta. No hay niño o niña que no lo reconozca y de esta comparación es que pueden salir dos puntos importantes:

  1. El primero tiene que ver con la compañía de la que forman parte. Por un lado Disney es una empresa que actualmente controla una porción muy grande de los medios de comunicación y entretenimiento. Su capacidad de publicidad y distribución es impresionante. A pesar de que el público adulto no vea sus series de televisión más recientes (“La casa de Mickey Mouse”, “Patoaventuras”), pueden ver a Mickey silbando en blanco y negro al principio de cada película de la compañía. Su personaje permanece en la mente colectiva y está presente en una cantidad millonaria de productos además de ser un símbolo de sus parques temáticos.

Por otro lado, Warner también es un estudio muy poderoso e influyente, pero que en la última década no ha tenido la misma capacidad de estrategia que su competencia. Mientras, por ejemplo, Disney crea un sólido universo de superhéroes, Warner ha intentado lo mismo sin conseguir el mismo efecto. Este factor también se ve reflejado en sus animaciones y lleva a considerar que, mientras Disney basó su éxito en la animación (y tiene sentido que su emblema sea una), Warner no. Warner Bros tiene una gama de películas mucho más amplia y por lo tanto es lógico que no exploten demasiado la imagen de Bugs Bunny para no infantilizar su marca.

  1. El segundo punto tiene que ver con el formato con el que cuenta cada uno. Ambas caricaturas iniciaron con un formato muy parecido —propio de los años 40s y 50s— donde basaban su comedia en coreografías de persecución. Mientras Mickey se adaptó a otras alternativas con películas exitosas como “Los tres mosqueteros” (2004) y “A Goofy Movie” (1995); los Looney Tunes cuentan con la desventaja de que muchos de sus personajes son inherentes a esta dinámica (Coyote y correcaminos, Silvestre y Piolín). Esta tendencia perdió popularidad y eventualmente se volvió solamente un producto de nostalgia.

¿Qué puede seguir ahora?

Este año Warner estrenó una nueva serie a través de HBO llamada “Looney Tunes Cartoons”, que a pesar de mantener un bajo perfil ha gozado de buenas críticas. Sin embargo, su gran proyecto para revivir a Bugs y sus amigos se encuentra en “Space Jam: A New Legacy” que será secuela de la exitosa película de los 90s y se estrenará en verano del próximo año.

Esta película tiene todas las apuestas para introducir los personajes de Looney Tunes a una nueva generación. Para mí, su éxito consistirá precisamente en que los dos puntos de debilidad anteriores sepan ser ejecutados. Que Warner arme un plan estratégico en el que sepa introducir de nuevo la franquicia al mercado y a la cultura popular, y por otra parte, que la dinámica de los personajes sepa evolucionar justo al punto correcto. Que sea una película que no solo venda nostalgiasino que también sepa crear una propuesta que atraiga a un público nuevo. Creo que este equilibro va a ser precisamente lo más difícil. De esto dependerá la permanencia de Bugs Bunny y sus amigos en la mente del público general y el interés de una nueva audiencia.

Me gusta escribir sobre las cosas que me apasionan. El cine es una de ellas.

Psicólogo, yucateco y a veces muy soñador.

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