Día de la abogacía en 2020

Hoy fue el día de la abogacía y estuve muy felicitado. En realidad, tengo sentimientos encontrados esta vez. Pareciera como si el 12 de julio de 2019, día en el que me entregaron mi carta de pasante en derecho, fueseapenas ayer. Fue un día muy bello.

Ha pasado un año, las expectativas cambian y los planes también. Mi ingenuidad me llevó a pensar que para hoy, 12 de julio de 2020, ya estaría titulado y con cédula profesional, pero la historia ha sido otra. O sea, mi tesis de licenciatura ya estaba aprobada y justo cuando iba a presentar mi examen profesional, llegó la cuarentena. Sí, te odio covid-19.

Mi día consistió en cumplir con mis labores de coordinador de promotores y promotoras en el sur de la ciudad bajo el programa del gobierno estatal “Amigos de la Salud” (básicamente lo que estamos haciendo es una labor de entregar cubre bocas, gel antibacterial y sugerir a la gente que se encuentra haciendo una fila en lugares como el súper o el cajero automático que guarden sana distancia entre sí).

Luego, termino mi turno matutino y vespertino agotado. Llego a casa y leo que al 11 de julio de 2020 tenemos 3,455 casos confirmados de coronavirus en la ciudad de Mérida. Pienso en el remordimiento que tengo por haberme ido la tarde del domingo pasado a la playa, me siento culpable y al mismo tiempo no, porque lo necesitaba, y porque al hacerlo, no puse en riesgo a nadie.

Pienso en todas aquellas personas que tienen casa en la playa o que tienen lanchas o yates. Pienso también, por otro lado, en aquellas personas que no tienen acceso ni al malecón de Progreso. ¿Qué estamos haciendo? ¿Cuál es nuestra responsabilidad individual y social frente a esto? ¿Está bien si subo una historia a mi Instagram mostrando lo bien que la estoy pasando en la costa?

La verdad es que desde hace varias semanas preferiría no saber nada de esta pandemia, perolamentablemente no se puede. Quería escribir algo sobre derecho, aprovechando que es el día de la abogacía, pero creo que este será el primer artículo en el que no voy a plantear nada, ni voy a aterrizar ninguna idea. En realidad, no puedo sacarme de la cabeza estas preguntas rondándome una y otra vez: ¿estoy siendo lo suficientemente responsable frente a la pandemia? ¿me lo estoy tomando muy en serio o me parece un chiste aún? ¿cómo puedo ser más empático con el personal de salud que se la está rifando todos los días? ¿mi examen profesional será presencial o en línea?

¿Alguien más está en mi mismo canal o sólo estoy soltando preguntas vacías al aire?

Abogado, servidor público, activista en derechos humanos y fan del rock ochentero.

Escribo mis inquietudes personales y jurídicas en este blog.

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