Superando obstáculos

Después de cinco años de espera, las dos semanas donde se disputaron los Juegos Olímpicos en Tokio se esfumaron. Este final, como varios finales, tiene sus lados positivos y negativos. Del lado positivo, dado el retraso de un año de estos juegos, la espera para los siguientes JJOO que se disputarán en París 2024 será naturalmente menor. Por el lado negativo, comienza el momento de reflexionar sobre la participación del comité mexicano; una reflexión que sin duda entristece porque revela una realidad desalentadora sobre la situación del deporte en nuestro país.

Antes que nada, es importante reconocer el gran esfuerzo de las y los 162 atletas que representaron a México en el escenario deportivo máximo. Si bien, el nombre de México resonó en deportes que usualmente suele resonar como fútbol varonil y los clavados, tuvimos la oportunidad de ver a atletas brillar en deportes inusuales para los y las mexicanas como lo fue con Alexa Moreno en la gimnasia, y a Alejandra Valencia y Luis Álvarez en tiro con arco mixto; la primera quedó cerca del bronce y los últimos lograron la primera medalla en la historia de México en dicha disciplina.

A pesar de ser notable el esfuerzo que las y los atletas mexicanos tuvieron, para la audiencia mexicana no pareció ser suficiente, algunos hasta cierto punto calificaron como mediocre la participación al tomar como estándar el número de medallas logradas. Esta percepción no sólo es injusta para las y los atletas, sino también es una crítica enfocada erróneamente. Ahora explico.

Como lo había mencionado anteriormente, estamos hablando del escenario deportivo más importante del mundo al contar con la participación de al menos 206 países. La heterogeneidad de este conglomerado de países no se da necesariamente por el número de atletas que llevan a representarlos, sino en la preparación que cada uno de ellos y ellas tiene. Si bien, el poder económico de cada país resuena como un argumento cuestionable, la realidad reside en los países que invierten en sus atletas, no solo en el viaje a los JJOO, sino en específico en la carrera deportiva, son aquellos que exponecializan sus posibilidades de ganar.

En México, el interés por el deporte más allá del fútbol y probablemente el béisbol, es en realidad inexistente. En papel, tenemos a la exmedallista olímpica Ana Guevara como cabeza de la Conade, pero en realidad, tenemos a una exatleta politizada que a mediados de los JJOO anuncia la extinción del Fondo para el Deporte de Alto Rendimiento (Fodepar) que -ahora solía- otorga las becas olímpicas. Creemos que los y las atletas mexicanos fracasaron porque de entrada esta misma autoridad pronosticó al menos 10 medallas para México cuando en realidad basta con ver la página de Wikipedia de la participación histórica de México en los JJOO para saber que ese pronóstico nunca se ha alcanzado ni cuando ella misma era parte de la delegación.

Por si eso no fuera suficiente, una de las entidades gubernamentales a las que llegó la austeridad republicana fue la Conade. Su presupuesto para el 2021 tuvo una disminución del 3.8% a comparación del 2020, que suena poco al ser aún 2,675.9 millones de pesos pero a comparación del presupuesto del Tren Maya (36,288 millones de pesos) se puede deducir fácilmente dónde está el interés nacional. Irónicamente, varias figuras mediáticas gubernamentales celebraron como victoria del gobierno las cuatro medallas que México obtuvo, pero basta con recordar que el mismo gobierno inscribió erróneamente a la ciclista Jessica Salazar y por ello, ella no pudo hacer su participación olímpica.

Retomando el argumento de la heterogeneidad de países, naturalmente hay países que siempre son una potencia deportiva en los JJOO. Si bien, en diversos deportes los y las atletas mexicanas llegan a competirles -y a veces ganarles- a estas potencias, en lo general se puede decir que México no tiene el nivel que EEUU, Rusia, China o los países europeos tienen. Por ello, la participación olímpica no produce los resultados que esperamos. Sin embargo, cuando México es comparado a nivel regional en los Panamericanos es notorio el éxito que tiene. Recientemente en los Panamericanos de Perú en el 2019, México ganó 136 medallas implantando un récord histórico para México en dichos juegos.

Sería un sueño ver a México alcanzar el mismo nivel de éxito que tiene en los Panamericanos, ahora en los JJOO; no obstante, es un sueño bastante alejado para una nación donde sus propios y propias deportistas tienen que buscar los medios económicos y la infraestructura para continuar con su preparación y aspirar a llegar a unos JJOO. No olvidemos a Gabriela Schloesser, mexicana que se naturalizó como holandesa para seguir su sueño olímpico, y hoy es medallista de plata.

Vía: Récord.

Por ello, en lo personal considero que la participación de México en estas Olimpiadas debería calificarse como una participación resiliente, donde no solo tuvieron que superar los efectos de una pandemia sobre el entrenamiento por el aplazamiento de los JJOO, sino también superar los obstáculos que su mismo país impone.

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¡Hola! Soy Mariana, tengo 24 años y actualmente estoy estudiando Ciencia Política y Relaciones Internacionales en el ITAM. Aunque me encantan la mayoría de los deportes, mi mero mole es el fútbol americano. Desde chiquita apoyo a los únicos e inigualables Acereros de Pittsburgh.

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