De Tercer Mundo y Sur Global

¿Cuántas veces en su vida han escuchado que, para referirse a un país, se diga que es tercermundista, subdesarrollado o que está en vías de desarrollo? Y, ¿cuántas han escuchado que para hablar de ese mismo país se use Sur Global?

En mi caso, yo ni sabía de la existencia del término «Sur Global» hasta mi tercer semestre en la licenciatura; lo cual encuentro preocupante, pero no podría decir que me sorprende. A lo largo de mis años en secundaria y preparatoria, para hablar de los países del Sur, siempre, siempre se decía que estaban “en vías de desarrollo” o eran “de Tercer Mundo”; que México era un país tercermundista, que vivimos en un país tercermundista; y ese era el discurso.

No recuerdo con certeza cuándo fue que me empecé a cuestionar el uso de esos términos, si fue hasta mi último año en la prepa o hasta que entré a la universidad, pero había algo que me hacía ruido, aunque no entendía exactamente qué ni por qué. ¿Por qué México era un país “subdesarrollado”? El prefijo latino sub- significa debajo, ¿pero por qué había un debajo, y debajo de qué países se encontraba México?

Sabía que no era ideal emplear esas expresiones, pero desconocía las alternativas para hablar de esos territorios, por lo que terminaba utilizándolos; total, si son las que escucho en clases, en mi casa, en las noticias, no podían estar del todo mal, ¿cierto?, por algo todes las conocemos. Sin embargo, la realidad es que las conocemos y usamos por razones ligadas al colonialismo y capitalismo, conceptos prácticamente inseparables; y sí que podían ser equívocas, o mínimo, existir mejores opciones.

El lenguaje construye realidades y creo que es necesario cuestionar qué realidad(es) estamos construyendo cuando hablamos de países en vías de desarrollo o subdesarrollados, porque, primero que nada, la categoría misma de desarrollo parte de una concepción colonial y capitalista. Por ejemplo, la Real Academia Española –sí, ya sé, la RAE, pero precisamente creo conveniente mencionarla para esto– define subdesarrollo como la “situación de un país o región que no alcanza determinados niveles socioeconómicos, sociales, culturales, etc.”. Si bien menciona el ámbito social y cultural, los mal llamados países subdesarrollados son considerados así principalmente por su pobreza económica, por no tener economías en teoría estables que asemejen a las de los países del Norte.

Como menciona Alina Sajed, luego de hacer una revisión de los conceptos Tercer Mundo y Sur Global y el vínculo entre estos, y parafraseando a A. G. Frank, uno de los autores de la teoría de la dependencia,

[…] los países de Tercer Mundo no están “atrasados” ni necesitan “ponerse al día” con los países más ricos del mundo. […] Son pobres porque fueron integrados coercitivamente en el sistema económico europeo únicamente como productores de materias primas o para servir como repositorios de mano de obra barata, y entonces se les negó la oportunidad de comercializar sus recursos en cualquier forma que compitiera con estados dominantes.

Para comprender la propuesta de Norte/Sur Global, cabe aclarar que la asimetría no es meramente geográfica ya que no coincide realmente con esto, sino más bien, como dice Boaventura de Sousa Santos, “es un Sur epistemológico, es un Sur que significa que son las poblaciones, grupos sociales que han sufrido las injusticias sistemáticas causadas por capitalismo, colonialismo y patriarcado”. Es un Sur antiimperial, por lo que las Epistemologías del Sur, además de no ser algo homogéneo,

son el reclamo de nuevos procesos de producción, de valorización de conocimientos válidos, científicos y no científicos, y de nuevas relaciones entre diferentes tipos de conocimiento, a partir de las prácticas de las clases y grupos sociales que han sufrido, de manera sistemática, destrucción, opresión y discriminación causadas por el capitalismo, el colonialismo y todas las naturalizaciones de la desigualdad en las que se han desdoblado.

La utilización de Norte/Sur Global se aleja de esta otra concepción que remarca una jerarquía entre países “desarrollados” y “subdesarrollados”, la cual quiere y pretende conducir a los países del Sur a que sigan los procesos y modelos empleados por el Norte, porque así –supuestamente– mejorarán su situación económica, podrán producir más y consecuentemente saldrán de la pobreza. Esta postura tan paternalista que adoptan la dan como si no fuera parte de un proyecto colonial, racista, de extractivista, de constante saqueo y genocidio, que ciertamente se apega al capitalismo; de un desprestigio de saberes, porque los únicos saberes válidos son los occidentales y los de los pueblos originarios no tienen valía, son “algo a superar” que no se adhieren a los ideales de la modernización y por eso se encuentran “en vías de desarrollo”.

Tras encontrar y entender lo que el Sur Global significa y a lo que atañe, no se me hace raro que ni supiera que había una forma de llamar a estos territorios y epistemologías desde otros puntos, porque el colonialismo y capitalismo se han empeñado por mantener y reforzar una sola perspectiva, en este caso, estableciendo que unos países están “arriba” de otros, que son “mejores”, y los que son entendidos como los de abajo deben aspirar a ser como esos, que ese desarrollo debe apuntar y asemejarse a sus modos de vida. En mi familia, más de una vez he escuchado que se hagan comentarios tipo “por eso somos de Tercer Mundo” u otros a manera de admiración a un estilo de vida estadounidense, “desarrollado”, porque eso es lo que lo que nos deberíamos encaminar ya que se nos ha pintado como el ideal. Al final, es pasar por alto que se trata de cuestiones sistémicas que se sostienen del capitalismo, colonialismo y racismo, que no pueden verse aisladamente.

Es espantoso darse cuenta de lo poco críticas que podemos llegar a ser con el lenguaje que empleamos y que reproduzcamos esta jerarquía con nuestras palabras. ¿De verdad pensamos que los países del Sur Global son “menos” porque supuestamente les hace falta algo? ¿O nos lo creemos por estos discursos que vienen del Norte que aseguran que deben apegarse a sus modelos?

Mi invitación con esto es que dejen y dejemos de utilizar conceptos que hagan referencia a esta asimetría entre territorios y adoptemos y valoremos las propuestas dadas desde las periferias; que dimensionemos lo que, quizá de forma inconsciente, estamos dando a entender con nuestras palabras. Escuchen y escuchemos otras voces, porque todavía nos falta mucho por aprender y recorrer.

Estudio Comunicación Social y prefiero escribir antes que hablar. Considero que es muy importante realmente escuchar a las demás personas para así aprender de ellas.

Me gustan los libros de fantasía y las series de ciencia ficción de los 60’s. La mayoría de mis series favoritas están subestimadas.

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