De Súper a Hiper

¿A qué persona admiras? Es una de las primeras preguntas que se les hace a los niños y niñas a temprana edad con la finalidad de tener un ejemplo a seguir a largo de su vida. Sin entenderlo (o a veces deliberadamente), empezamos a crear el rol de género a temprana edad en ellos. De acuerdo con la feminista mexicana Marta Lamas, en su artículo La antropología feminista y la categoría “género”, hay diferentes 4 diferentes etapas en las que vamos creando nuestro papel en la sociedad: asignación de género, identidad de género, rol de género y preferencia sexual. A mi parecer, la más importante es el rol de género, ya que ahí es donde se dan las masculinidades tóxicas y en este caso las hipermasculinidades. Por definición, el rol de género son las normas que crea la cultura y la sociedad para determinar el comportamiento masculino, femenino o de otros géneros. En palabras sencillas, son estereotipos de cómo debemos actuar de acuerdo a nuestra identidad de género.

Volviendo a nuestra pregunta inicial, nunca me sentí identificado con algún rol masculino que llenara todas mis expectativas. La mayoría de las personas optan por ejemplos a seguir cercanos a ellos (papá, mamá, abuelos, tíos, hermanos o incluso amigos). Sin embargo, siendo hombre, siempre me he sentido atraído a los superhéroes o al menos a tener superpoderes para poder sobresalir en la sociedad. Desde la fortaleza física hasta los actos “heroicos” que hacían, todo me llamaba la atención sobre ellos. En mi caso, empecé a fantasear con algún día poder correr tan rápido como Flash o volar como Superman.

A partir del 2002 las películas de superhéroes empezaron a ser rentables en el cine popular y todos hablaban de ellas. Spiderman de Tobey Maguire estuvo en boca de todos como un parteaguas en la industria cinematográfica. Si analizamos esta película de acuerdo a los roles de género, logramos ver que Peter Parker logra superar años de amedrentamiento y rechazo social gracias a que tiene una mejora en todas las áreas físicas de su vida. Desde no tener que usar los lentes hasta tener un cuerpo “ideal” por la simple picadura de una araña, todo esto para al final lograr conseguir quedarse con la mujer de sus sueños (Mary Jane). Vemos cómo estos cambios físicos ayudan también en su autoestima.  El mensaje estaba claro para la audiencia masculina cisgénera heterosexual: si quieres conseguir a la chica tienes que cambiar tu físico y ser más valiente. Tal vez nunca lo habías notado, pero casi todas las historias de superhéroes son así, androcéntricas. El término androcéntrico es presentado por la autora Angie Thomas en su libro I am not dying with you tonight, refiriéndose al enfoque en el hombre como actor principal desplazando a otros sexos y géneros.

 Seguido de esta película salieron algunas un poco menos interesantes, pero la conversación de los superhéroes se mantenía. Justo antes de que la moda se perdiera salieron unas de las mejores películas basada en superhéroes de todos los tiempos, Iron Man de Robert Downey Jr. en 2008 y El caballero de la noche asciende protagonizada por Christian Bale en el mismo año. Estas dos películas emocionaron a todo mundo y la gente empezó a creer que los superhéroes eran un modelo a seguir para grandes y chicos. Estas dos películas son interesantes porque los personajes logran salir adelante de sus problemas gracias a su físico, su intelecto, pero, sobre todo, gracias a su dinero. Los dos personajes son puestos como filántropos millonarios que a través de sus alter egos logran salvar al mundo y redescubrir quienes son. Uno de sus aspectos más criticables es que los dos comparten su cualidad mujeriega, la cual llega a cosificar a las mujeres que están en su vida sin alguna repercusión aparente. Las mujeres en estas historias son puestas como una parte complementaria o consejeras para que el héroe logre recuperar su curso, todo en una función androcéntrica.

Si bien en la última década las películas de Marvel han logrado romper récords en taquillas del todo el mundo al ser aclamadas por todo el públicono hay que perder de vista la hipermasculinidad en la que se centran. La hipermasculinidad es un término psicológico para identificar la exageración de los estereotipos masculinos tales como fuerza física, agresión y sexualidad.  Si ven cualquiera de sus películas favoritas de acción de superhéroes podrán notar cómo estos 3 factores están presentes. Esto no solo pasa en las películas de superhéroes, sino que también llega a suceder en películas de acción como James Bond y Misión Imposible donde los protagonistas tienen que ser intrépidos en todo momento para demostrar qué tan “hombres” son.

Como hombres, no logramos ver los mensajes ocultos que tienen estas películas y cómo dictan los roles de género. Si logramos dar un paso atrás y deconstruir nuestra forma de percibir a los superhéroes como seres hipermasculinizados, podemos generar un mejor tipo de ejemplos a seguir. Para ello es necesario no sólo quitar las características de fortaleza física, agresión y sexualidad sino también incluir nuevas formas de superhéroes y superheroínas dando así una voz para toda la población.

Soy estudiante de Relaciones Internacionales en la Ciudad de México. Me gusta escribir acerca de política nacional, deportes y temas de igualdad de género.

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