De Cis a Cis – Un alto a la transfobia

Hola, soy Dan y soy una mujer cisgénero que tiene muy claro que en su feminismo no hay cabida a la transfobia y, para mí, es vital recalcarlo este 8M —y todos los días— porque no hay lucha y no hay revolución si no estamos todes. Este ensayo va dirigido a aquellas personas que tal vez han leído alguna cosa por ahí, han tenido dudas y han preferido, quizá, no leer más porque “no le entienden”. Ojo, muches hemos pasado por ahí, pero creo que mejor momento no existe para empezar a buscar respuestas y salir de la apatía; la comunidad trans necesita de aliades y creo fielmente que todes podemos serlo. Esto lo escribo con mucho respeto y cariño hacia esta comunidad, no pretendo narrar vivencias que no me corresponden, esto sólo es un esfuerzo de acercar a la gente que tal vez desconoce del tema en general, o de cómo ha escalado la transfobia en México y en diversas partes del mundo.

Quiero comenzar con dar una breve definición de ciertos conceptos en los que he notado una evidente confusión bajo la cual, desgraciadamente, las personas suelen escudarse para justificar sus fobias, su indiferencia y sus discursos de odio. Muchas dudas pueden salir de esto. Explicaré lo más básico, no soy una experta y esta es una invitación a seguir investigando.

  • Sexo: Etiqueta dada, generalmente, primero por un médico, basándose en si ve un pene o una vulva, aunque debiera englobar genes, hormonas y partes del cuerpo; es decir, características fisiológicas y sexuales en su totalidad. Dicha etiqueta se asigna en un acta de nacimiento como sexo femenino o masculino. Sin embargo, esto tampoco es binario, existen las personas intersexuales: término general usado para una variedad de situaciones en las que una persona nace con una anotomía reproductiva o sexual que no se ajusta a lo que tradicionalmente se consideran de “masculino” o “femenino”. Les dejo aquí dos pláticas que podrían ayudar a entender esto un poco mejor.
  • Identidad de género: Es el concepto que tienes de ti misme, el cómo vives y cómo te sientes con tu cuerpo desde tu experiencia personal. No tiene que ver hacia quién te sientes atraíde.

En el libro “Soluciones en Sexualidad Infantil y Adolescente”, donde se habla de cuándo se forma la identidad, se concluye: “hasta el momento, lo más aceptado es que el pequeño, desde que ya tiene un dominio del lenguaje, que es a partir de los 3 años aproximadamente, logra identificarse como niño o niña; no es algo que se aprenda: se forma y después se descubre. La identidad sexo-genérica nadie la enseña: se reconoce y se va manifestando.” Incluso menciona que un pequeñe de 3 o 4 años en condición de transexualidad ya tiene la capacidad cognitiva para identificar cuando su cuerpo no corresponde con su identidad.

Derivado de identidad de género, me gustaría aclarar dos términos:

    • Cisgénero: Son aquellas personas que se sienten conformes con el sexo que les asignaron al nacer y la identidad y expresión de género que se asocia automáticamente a ese sexo; es decir, como yo, que se me asignó sexo femenino al nacer y mi identidad y expresión de género siempre han sido de mujer y no tengo inconformidad al respecto.
    • Transgénero: Término bajo el cual se incluyen las distintas maneras en las que las identidades de género pueden diferir del sexo que se les asignó al nacer. Para dichas personas puede haber diversidad en sus identidades de género, expresión de género y orientación sexual/preferencia genérica.
    • Existen las personas no-binarias, las cuales no se identifican con las categorías tradicionales de masculino o femenino.

*La fluidez de género  se refiere al cambio a lo largo del tiempo en la expresión o identidad de género de una persona, o en ambas.

  • Expresión de género: Es la forma en la que decides expresar esa identidad de género. Es decir, qué ropa usas, gestos, posturas, cómo formas interacciones sociales.
  • Orientación sexual: “La orientación sexual es una atracción emocional, romántica, sexual o afectiva duradera hacia otres. La orientación sexual existe a lo largo del continuo que va desde la heterosexualidad exclusiva hasta la homosexualidad exclusiva e incluye diversas formas de bisexualidad. Las personas bisexuales pueden experimentar una atracción sexual, emocional y afectiva hacia personas de su mismo sexo y del sexo opuesto. A las personas con una orientación homosexual se las denomina a veces gay (tanto hombres como mujeres) o lesbianas (sólo a las mujeres)” (APA)

Sin embargo, me gustaría platicarles de algo que menciona el libro “Homosexualidad, bisexualidad, travestismo, transgeneridad y transexualidad: Derrumbe de mitos y falacias”. Les autores consideran que muchas veces no hay una definición clara y concisa que pueda encajar siempre, ya que se suele hacer énfasis únicamente en la experiencia erótica y este enfoque suele tener limitaciones. Establecen que cuando hablamos de este tema debemos partir de una preferencia que siente alguien por personas de determinado género y que dicha preferencia debe ser vista como una inclinación natural y que lo que la define es la atracción; la cual no es sólo sexual y erótica, sino que cuando estamos en interacciones sociales, predomina la atención visual a cierto(s) género(s).

Es por ello que les autores proponen un concepto llamado de “PREFERENCIA GENÉRICA” para sustituir al término orientación sexual.

Vía Sopitas

Encasillarnos en sólo dos posibilidades de sexo y dos de género no ha traído más que invisibilización para muchas otras realidades; particularmente, hablemos de la comunidad trans. Estudios llevados a cabo en EUA apuntan a que el total de población transgénero de dicho país es aproximadamente del 0.6%, 1.4 millones de personas. Se tiende a hablar de que la población mundial estimada es del 1-2%.

Ha surgido una corriente de “feminismo” que pretende reivindicar al sexo (¿?) como la categoría por excelencia para la distinción entre mujeres y hombres. Estas “feministas” abogan por la abolición del género bajo el estandarte de las “buen pedo” que quieren que todas seamos libres de los estereotipos de género, pero el cobre no tarda en salir. Odian el binarismo de género hombre-mujer, pero están ensañadas en que el binarismo de sexo hembra-macho, ese sí es ad hoc. Las más sutiles suelen jactarse de ser estar en pro de la comunidad trans, particularmente de las mujeres trans; sin embargo, no las quieren en el feminismo, “que se busquen un lugar para sus causas” (como si existiera UN feminismo universal). A estas personas, se les llama, como ya mencioné, transfóbicas o típicamente TERF (Trans-Exclusionary Radical Feminist, por sus siglas en inglés y en español: Feminista Radical Trans Excluyente). Por ahí las escucha une quejarse de que llamarles de TERF es misógino… Gente, no lo es, sólo es un señalamiento al tipo de “feminismo” que predican, aunque es importante mencionar que no todas las feministas radicales son trans-excluyentes; en lo personal, no me gusta llamarles TERF porque me rehúso a pensar que eso sea un feminismo válido.

Son personajes que constantemente niegan la existencia de las infancias trans (para más información recomiendo ampliamente esta  plática del año pasado), buscan evitar que se hagan ajustes a las leyes para que las personas trans puedan autodeterminar su identidad, como pasó el pasado 6 de febrero,  y aseguran que estamos viviendo un borrado de mujeres, ya que argumentan que las mujeres trans van a “invadir” espacios que con mucho esfuerzo conquistaron las mujeres (cis). Seamos claros, lo que no siempre escriben, pero lo que quisieron decir, es básicamente “las mujeres trans ‘nacieron hombres’ y ahora que ‘se sienten mujeres’, quieren quitarnos espacios a las ‘nacidas mujeres’.” Las mujeres cis son aproximadamente la mitad de la población mundial, la población trans en su conjunto se estima en un 1%, ¿cuál borrado?

Les encanta sacar el tema del peligro de abrir los baños de mujeres cis a mujeres trans: “es que nos van a violar, son violentos”; 1) le estás diciendo hombre a la mujer trans por haber nacido con pene, de nuevo no están respetando sus identidades y la categoría de sexo se convierte en una forma más de opresión; 2) están asumiendo que el hombre, como persona nacida con pene, es intrínseca y perpetuamente violento y me parece terrible, pero eso es para otro texto; 3) ¿nos van a violar porque sus deseos sexuales hacia las mujeres cis son incontenibles? Perdón, pero si esa es su brillante lógica, las mujeres que sienten atracción por otras mujeres entonces son también un peligro ¿qué no?  (Por supuesto que NO LO SON, sólo lo menciono para resaltar lo ridículo de sus argumentos); 4) no sólo los hombres pueden violentar mujeres, existen mujeres que violan y que matan; 5) un hombre cis siempre ha podido, si lo desea, “disfrazarse de mujer” y entrar a un espacio exclusivo a violentar mujeres, pero no es argumento para cancelar las identidades trans y los derechos que debemos procurarles para algo TAN BÁSICO, como lo es el acceso a un baño donde se sientan cómodes. Asimismo, les encanta decir que las mujeres trans “perpetúan” estereotipos de género por siquiera usar maquillaje, faldas, joyería, cosas comúnmente asociadas a la expresión de género femenino. Qué curiosas las transodiantes que no hacen los mismos juicios crueles para las mujeres cis que decidimos expresarnos con lo mismo. ¿Sólo porque yo nací con vagina tengo derecho?

Allá fuera, lo que parecía ser sólo un intercambio menor de ideas horribles en redes sociales, se ha vuelto todo un movimiento con colectivos y mujeres con poder, incentivando que se echen para atrás leyes que garanticen accesos básicos de autorreconocimiento de identidad, sembrando dudas con desinformación y malas intenciones, limitando la libre de expresión de otres. Sí, Las Brujas del Mar cuentan como uno de esos horribles y dañinos colectivos.

Lo he dicho antes: LAS IDENTIDADES NO ESTÁN A JUICIO DE NADIE. Y ya basta de permitir estas falsas “libertades de expresión”, a esto se le llama discurso de odio. El ministro Arturo Zaldívar alguna vez  mencionó que estos discursos son “categorías de expresión ofensivas u oprobiosas con las que se descalifica a determinadas personas con motivo de su origen étnico o nacional, género, discapacidades, condición social, religión u orientación sexual, […] un deliberado ánimo de menospreciar […]”

¿Cuándo como persona cis hemos salido a ser activistas 24/7 por nuestros derechos básicos de reconocimiento a nuestra identidad? El privilegio cis no significa que como cis no tengamos inconvenientes, pero significa que nuestros problemas no son por causa de la diferencia que pueda haber entre el sexo asignado y mi identidad de género. En promedio, las mujeres trans viven apenas 35 años y voy a citar a Láurel Miranda, quien le da una explicación a su hermano del porqué:

“Porque las matan. Porque la sociedad –y sobre todo los hombres heterosexuales– ve en ellas una amenaza, por los discursos de odio, porque fueron expulsadas de su casa a temprana edad, porque no tienen acceso a educación, porque no cuentan con redes de apoyo, porque se les margina, en fin, porque su vida parece no importar”

Vía @laurelyeye

“Vamos a tirar al patriarcado” es una de las frases que más se escuchan del movimiento feminista, también escuchamos con frecuencia que queremos romper con todo aquello que nos ha encasillado y limitado por cientos de años. Romper con ello significa también no mantener una sororidad ciega porque “somos mujeres”, yo siempre lo digo: SORORA, PERO NO PENDEJA. Romper con el patriarcado y sus herencias es también ser crítica con otras mujeres que violentan y propagan discursos de odio, es reconocer que seguirle dando espacios y foros a grupos transfóbicos, es complicidad.

Rompamos el pacto patriarcal en toda la extensión de la palabra, cuestionémonos nuestros propios sesgos, la imposición de este cistema heteronormado, patriarcal, racista, clasista. Denunciemos la transfobia con el mismo ímpetu con el que denunciamos el machismo. No es una cosa de entender teorías, es sencillamente empatía. Es nuestro deber luchar por acabar con la violencia de género en este 8M y durante todos los díasy para ello nos necesitamos a todes libres y plenes.

“Necesitamos abrazarnos en la colectividad y en la diversidad de mujeres que somos, cada una desde nuestros espacios”- @Natalia_lane

 


Recomendaciones: Sigan a personas trans que hablen de este tema y activistas en general en pro de los derechos de la comunidad trans. Por ejemplo, lean a Láurel Miranda @laurelyeye en IG y Twitter, lean este reportaje también de infancias trans hecho por Sopitas con Ophelia Pastrana @OphCourse, vean esta sesión de la magnífica Siobhan Guerrero sobre infancias trans (síganla también en Twitter @SiobhanFGM), ver en Netflix el documental Disclosure y The Death and Life of Marsha P. Johnson, sigan a Natalia Lane @natalia_lane, échense este live reciente lean “The Invention of Women” de Oyeronke Oyewumi.

Ella/She/Her. Sí, Daniella con doble "L", me gusta que me digan Dan.
Eterna apasionada de cuestionarme todo. Desaprender y reconstruir no me parece sólo válido sino también, necesario.
Soy feminista, instructora de zumba, me encantan los tatuajes y los pulpos.
¡Ah! También soy Licenciada en Negocios Internacionales, pero me gusta escribir principalmente sobre temas sociales.

Una respuesta a «De Cis a Cis – Un alto a la transfobia»

  1. Soy biólogo de formación. Hice una maestría en ciencias bioquímicas en donde me enfoque en Biología del Desarrollo. A lo largo de todos esos años, nada me molesta más que usen a la biología como ciencia normalizadora de los constructos binarios. Estos esfuerzos no solamente abre las puertas para que las personas cis dejemos de pensar en binarismos “biológicos” y emepcemos a entender que sin todes, no hay lucha. Mientras falten derechos para algunes, faltarán derechos para todes.

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