Culiacán paso a paso y por qué nos afecta

El pasado jueves 17 de octubre, las personas que viven en Culiacán, Sinaloa, vivieron un día terrorífico. El resto del país usaba las redes sociales como principal fuente de información porque no había ningún comunicado oficial de qué estaba pasando y sólo circulaban videos de balaceras, camionetas y carros incendiados, gente corriendo y militares haciendo una especie de operativo. A pesar de que aún no se puede reconstruir la historia completa, al parecer ya hay una especie de consenso sobre el recuento de los hechos. Es necesario retomar este suceso porque, aunque es posible que la narcocultura no sea una realidad que vivamos en muchas partes del país, es una realidad en México y es, al día de hoy, uno de los reflejos del país en el extranjero.

¿Qué se sabe?

En pocas palabras: se hizo un operativo para capturar a dos hijos (Iván Archivaldo Guzmán y Ovidio Guzmán) de Joaquín Guzmán Loera, mejor conocido como El Chapo Guzmán. Dicho operativo sale mal, el Cártel de Sinaloa asedia la ciudad de Culiacán, superan en número a la autoridad, comienzan a ejercer presión mediante un fuego cruzado y la Secretaría de Defensa los libera. El relato “oficial” (el primero de varios y varias versiones) que se dio la noche del jueves, indicaba que la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional estaban patrullando la zona en donde hallaron a Ovidio en una casa de Tres Ríos, Culiacán, y lo detuvieron porque integrantes del cártel comenzaron a disparar. Más adelante, gracias al New York Times, se supo que cronológicamente primero Iván Guzmán fue capturado por militares, pero las fuerzas armadas del cártel aseguraron su liberación y, una vez liberado, él orquestó la operación para liberar a su hermano Ovidio, mismo que fue capturado poco después.

La captura de Ovidio se dio entre las 02:30 y las 03:00 horas de la tarde y su liberación más de tres horas después. Justo por eso surgen tantas dudas sobre ¿qué pasó durante las horas que estuvo detenido? Hablando estrictamente de la estrategia de seguridad, porque todos sabemos que en la ciudad reinaba el caos, el fuego cruzado e incluso la retención de rehenes a soldados y sus familias. Es más, según otro comunicado del gobierno, la retención de rehenes fue una de las razones por las cuales se liberó a Ovidio. Lo que vivió Culiacán la semana pasada fue un fracaso táctico que tiene consecuencias estratégicas porque acaban de revelar cómo doblar a las fuerzas del Estado y hacer que estas cedan el terreno.

Los errores:

Fueron varios, bastantes, de eso no hay duda. No obstante, sobresalen dos. En primer lugar, la lenta respuesta de las autoridades. Esto fue un grave error porque dio paso a muchas fake news, los que nos fuimos enterando por medio de redes sociales nos dimos cuenta que la violencia escaló muy rápido cuando aparecían los siguientes videos:

  • Un helicóptero disparando de noche, cuyo origen era el golpe de estado turco de 2016.
  • Hombres con armas largas bajando por una escalera, que era de una película que se grabó en Río de Janeiro y,
  • Un militar deslizándose por un barandal, que fue en Colombia en 2016.

El Sabueso, una de las herramientas que ha utilizado el medio Animal Político para revisar la veracidad de la información difundida en redes y medios, tuvo que intervenir en twitter diciendo de dónde provenía cada video y cuándo fue grabado, porque no fueron hechos del pasado jueves. ¿Cómo es posible que un medio responda inmediatamente y la autoridad no?

El siguiente error se divide en dos partes. Por un lado, no quedó nada claro cómo es que el gobierno esperaba realizar un operativo así de complejo para detener a uno de los posibles líderes del cártel en su mismo territorio sin el respaldo suficiente, los refuerzos necesarios, las medidas de protección civil o, desde lo más sencillo, los planes adecuados para poder extraer a estas personas y extraditarlos. Por otro lado, ¿quién manda? Todo el fin de semana los medios locales y nacionales señalaban al presidente por haber tomado un vuelo comercial a Oaxaca cuando Culiacán llevaba cinco horas en un fuego cruzado y estaban liberando a Ovidio Guzmán. La respuesta que dio este martes fue que él avala, pero no lo informan. ¿Cómo? Sí, el presidente afirmó que no estaba informado, pues hay una “recomendación general” para la actuación del Secretario de la Defensa. Básicamente, que él confía plenamente en la Secretaría de la Defensa ciegamente. Eso sí, el día después (viernes 18 de octubre) había dicho que los altos mandos y él tomaron la decisión de liberar Ovidio con base en un análisis de costos que hicieron “para salvaguardad vidas” ¿entonces?

El cambio en el discurso

Lo que estamos viviendo hoy en día es una continuación de las administraciones anteriores. En materia de seguridad, sin embargo, con un cambio de discurso. Mientras que en la administración panista vivíamos un discurso más bélico de victorias, guerras y batallas; ahora estamos atrapados en un discurso maniqueo de buenos y malos, con falsos dilemas. En la cuestionada conferencia mañanera, le preguntaron al presidente si su gobierno buscará detener a Ovidio Guzmán y este respondió: “Sí, sí, no puede haber impunidad, nada más que hay que cuidar a la población, no debe haber los llamados daños colaterales y para eso la inteligencia, más que la fuerza”. ¿Por qué falsos dilemas? Cuando afirmo que era un falso dilema, me refiero a que los discursos y posiciones del gobierno al respecto parecen querer que la ciudadanía de Culiacán esté agradecida con la liberación de Ovidio por el cese al fuego. No obstante, esto no hubiese pasado con la planeación necesaria. Es decir, no tendrían por qué estar agradecidos por la solución del problema previamente provocado por ellos mismos.

México está envuelto en serios problemas en términos de seguridad, no porque el gobierno fue sobrepasado por el cártel, sino porque no sólo no pudieron hacerlo en privado y bien planeado. Estamos atrapados en un discurso de que estas medidas nos traerán la paz cuando no hay evidencia de que esto pueda pasar.

 

 

Fuentes y los mejores recuentos de lo que pasó aquí:

“The Stunning Escape of El Chapo´s Son: It´s like a bad Netflix show”. The New York Times. 18 de octubre de 2019, [en línea]. Disponible en: www.nytimes.com/2019/10/18/world/americas/mexico-cartel-chapo-son-guzman.html?searchResultPosition=1

“No estaba informado sobre Culiacán. – Presidente”. El Despertar Mx. 22 de octubre de 2019, [en línea]. Disponible en: eldespertar.mx/noticias_locales/no-estaba-informado-sobre-culiacan-presidente/

“Evidencia y “fake news” del operativo fallido en Culiacán”. Aristegui Noticias. 21 de octubre de 2019. [en línea]. Disponible en: aristeguinoticias.com/2210/mexico/evidencia-y-fake-news-del-operativo-fallido-en-culiacan-mapa-interactivo/

Politóloga internacionalista de profesión, feminista foodie por convicción.

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