Cuestionando Estereotipos: Neurodivergencia no es violencia

Los medios de comunicación indudablemente tienen una fuerte influencia en la opinión popular, a menudo en una forma que refuerza estereotipos. Y ciertos estereotipos presentados por la industria del entretenimiento rara vez son cuestionados. Pero, quizás, unos de los que más han perseverado (y de los que con menor frecuencia son reconocidos por el público) son aquellos relacionados a la neurodivergencia. Estos discursos van desde considerar que ésta es un superpoder (creencia problemática y con una carga política negativa muy fuerte que convendría explorar en un texto aparte), hasta considerarla como prácticamente un sinónimo de criminalidad. Me enfocaré en esto último, para exponer la realidad de las personas neurodivergentes y el daño que esta forma de pensar trae consigo para nosotres.

Hay dos géneros que, en mi opinión, recurren excesivamente a ideas dañinas y erróneas como un mero recurso narrativo: el género de terror y el de superhéroes. En las películas de terror, las personas con enfermedad mental son vistas como personas asesinas, psicópatas o, simplemente, monstruosas. En la película “Misery”, tenemos a la fan obsesiva Annie Wilkes, que comete secuestro y múltiples asesinatos, y de quien fuertemente se sugiere tiene Trastorno Bipolar (Stephen King, autor de la novela original, incluso ha comentado en entrevistas que la creó con este diagnóstico en mente). En “Psicosis”, tenemos el giro argumental de la película revelando que Norman Bates es el asesino, pero el ‘shock’ de la escena no viene del hecho de que él haya matado a las víctimas del filme, sino en que padece de Trastorno de Personalidad Múltiple —ahora llamado “Trastorno de Identidad Disociativa” (TID)— lo cual le hace desarrollar una personalidad asesina basada en su madre.

La Identidad Disociativa es uno de los trastornos más satanizados por los medios, cuando en la vida real es sumamente raro y, como muchos trastornos psiquiátricos, el que no se trate a menudo constituye más un riesgo para la salud de les propies pacientes que para terceras personas. Esto, probablemente, llegó a su punto más alto en 2016 con la película “Split” (“Fragmentado”), donde el personaje con TID, Kevin Wendell Crumb, es visto como un ente sobrenatural, un monstruo denominado ‘La Horda’, similar a la Legión bíblica: un conjunto de demonios que se apoderan de una persona inocente. Si bien la intención de la narrativa es presentar a Kevin como una víctima de las circunstancias, la forma en la que lo hace da un mensaje totalmente opuesto: la enfermedad mental constituye un peligro para la sociedad.

Tavernise, Niko. “JOKER.” 2018. Copyright: 2018 Warner Bros. Entertainment Inc. Online image. Flickr.

Este mensaje conflictivo es, desgraciadamente, de los más comunes en los medios. Por ejemplo, en la película “Joker” (“Guasón”) de 2019, se busca dar un mensaje de la importancia de tomar en cuenta institucionalmente a las personas que son enfermas mentales, pero lo hace bajo la advertencia de que, si no se hace, se volverán criminales y violentas. La idea de que, si no mejoramos el sistema de salud, les pacientes se volverán peligroses solo resalta su otredad, haciéndole creer a la gente que la enfermedad mental está intrínsecamente ligada a la criminalidad, en un argumento que, intentando ser una moraleja, se convierte en discurso de odio.

Callie Alghrim, en su artículo ‘Joker’ makes an explicit connection between mental illness and violence. Here’s why that’s dangerous and wrong. propone que la película alimenta directamente esta retórica, al resaltar que, si bien Arthur Fleck solo comete asesinatos cuando consigue un arma, sus crímenes siempre se anteceden por una mención de su enfermedad mental o, en el caso de su risa patológica, por un síntoma de esta [1]. Esto alimenta la creencia de sectores conservadores estadounidenses de que la culpa de los tiroteos es de la enfermedad mental y no de la amplia disponibilidad de las armas en dicho país.

Pero ¿qué tan cierta es esta idea como para que se haya permeado tan ampliamente en la industria entretenimiento? La evidencia apunta a que es totalmente falsa. En realidad, no se ha encontrado un vínculo entre enfermedad mental y un incremento en la violencia. Fazel y Grann (2006), encontraron que solo un 3-5% de los crímenes violentos que se cometen son perpetrados por personas enfermas mentales [2]. Además, Crump y sus colaboradores (2013), encontraron que las personas enfermas mentales constituyen una población de riesgo, pues son 500% más susceptibles a morir por asesinato que una persona neurotípica [3].

Sin embargo, la organización en contra de la discriminación de las personas con problemas de salud mental “Time to Change”, encontró que más de un tercio de la población piensa que las personas con enfermedades mentales son violentas. Parece ser que el mensaje de los medios ha surtido efecto. Convendría, entonces, realizar un ejercicio de pensamiento la próxima vez que se esté viendo una película/serie de terror o de superhéroes (o francamente, de cualquier género): reflexionar sobre qué se está presentando como la causa de la violencia y el crimen de les personajes antagonistas. ¿Padece algún trastorno mental, ya sea mencionado explícitamente o de una manera que fuertemente lo sugiere? Y si es así, ¿Qué sentimientos y creencias presuponemos nosotres mismes cuando se nos presenta un personaje de este tipo?

En lo personal, como una persona neurodivergente, he sentido bastante estos prejuicios. No solo por mi conflicto interno causado porque los dos géneros aquí explorados son de mis favoritos, sino porque en mi vida personal he visto miradas de terror profundo cuando digo “soy bipolar” en una cita, e incluso me han inventado excusas para terminarlas abruptamente. Porque la amiga de un amigo le llegó a decir “Trato de no convivir con Rafa, porque es bipolar.” Porque el impacto de esta idea de peligrosidad es significativo y tan extensamente difundido, que por mucho tiempo mi visión y expectativas del mundo y de los demás se vieron negativamente afectadas. Ha llegado al punto en el que cada vez que digo “Tengo Trastorno Bipolar” continúo mi oración, inconscientemente, diciendo “no es como en las películas…”

Las personas neurodivergentes tenemos la misma capacidad que el resto a discernir entre lo que está bien y lo que está mal y, como la mayoría de la gente, escogemos hacer lo que está bien. El hecho es que la industria del entretenimiento ha creado una imagen en la población neurotípica de que somos peligroses y de que hay un potencial criminal inherente en nosotres. Constantemente tenemos que vivir con miedo, aprehensión a ‘revelar’ nuestro diagnóstico y represión de nuestra propia neurodivergencia en un intento de encajar en una sociedad que nos teme. La realidad es que se puede contar historias sin recurrir a utilizar padecimientos psicológicos crónicos como una mera herramienta narrativa. Se puede contar historias sin recurrir a estereotipos. Se puede contar historias humanizando a la población neurodivergente. Y es momento de exigir que se haga.


Fuentes:

  1. Alghrim, C. (2019). ‘Joker’ makes an explicit connection between mental illness and violence. Here’s why that’s dangerous and wrong. INSIDER. Recuperado de: https://www.insider.com/joaquin-phoenix-joker-problematic-connects-mental-illness-and-violence-2019-10
  2. Fazel, S. & Grann, M. (2006). The Population Impact of Severe Mental Illness on Violent Crime. Am J Psychiatry 2006; 163:1397–1403.
  3. Crump, C., Sundquist, K., Winkleby, M. A., & Sundquist, J. (2013). Mental disorders and vulnerability to homicidal death: Swedish nationwide cohort study. BMJ, 346, f557–f557.

Soy Rafael Abreu, psicólogo, autista y paciente bipolar que busca eliminar estereotipos negativos sobre la neurodivergencia. Clasificado legalmente como "Discapacitado, más no incapacitado." Me apasionan los temas relacionados a videojuegos, cine, neurodivergencia, discapacidad, la comunidad LGBT+ y DDHH.

Una respuesta a «Cuestionando Estereotipos: Neurodivergencia no es violencia»

  1. Excelente!! Me encantó, pero sobre todo con mucha claridad plantea una temática compleja pero urgente de entender y atender.
    Felicidades Rafa!!

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