Crónicas de una muerte anunciada en la 4T

Hace unas semanas, escribía en este espacio la primera renuncia significativa en la 4T: la de Germán Martínez, ex director del IMSS. Escribí sobre las consecuencias que traería en el sector salud el bastante complicado panorama que, lejos de mejorar, está empeorando. El pasado 14 de junio del presente año se presentó otra renuncia, la de Tonatiuh Guillén López, director del Instituto Nacional de Migración (INM). Ésta no fue un buen síntoma.

El contexto de este artículo es la razón de su renuncia. Estados Unidos tiene su puño entero en la yaga de México y estará ahí por 45 días ¿qué significa esto? Me limitaré a hacer un breve resumen porque la cuestión migratoria no es el tema central del que quiero escribirles (pero pueden leer sobre ella en el artículo de Noelia Jiménez). Estados Unidos, por medio de amenazas económicas -aranceles-, quiere que México se convierta en un tercer país seguro. Esto quiere decir que México sería quien reciba a los solicitantes de asilo que quieran entrar a Estados Unidos -bajo principios establecidos internacionalmente y otorgando servicios de salud, educación y trabajo-. Sin embargo, México evidentemente no puede ser un tercer país seguro porque a duras penas se da abasto en términos de seguridad, economía e instituciones con la población que ya tiene. Es por eso que se llegó a un acuerdo firmado el 7 de junio del presente año entre México y Estados Unidos. El acuerdo establece, entre otras cosas, que México se compromete durante un lapso de 45 días a recibir a las personas que estén esperando una resolución de su situación migratoria por parte de Estados Unidos y durante la espera de su respuesta, México ofrecerá oportunidades laborales, de salud, educación y a sus familias. Además, y lo más importante, que México se compromete a disminuir el flujo migratorio en la frontera sur con la ayuda de la militarizada Guardia Nacional. Sí, militarizada.

Evidentemente, la renuncia de Tonatiuh Guillén es sintomática. Existe una incesante presión de Estados Unidos para resolver el tema migratorio que se agudiza con la presión electoral de Donald Trump a la vuelta de la esquina. Además, el hecho de que la COMAR tiene el presupuesto más bajo en siete años y el despliegue de la Guardia Nacional en el Sur sin reglas de operación claras son dos aspectos negativos. Es decir, se suman múltiples factores tanto nacionales como internacionales que hacen sentido a la renuncia del ahora ex director que, a diferencia de Germán Martínez, no nos expone los motivos de su decisión. Si lo hiciera, probablemente haría agudizaría más la gravedad del tema migratorio para nuestro presidente.

El presidente parece no tener el liderazgo que todos suponíamos en las campañas. Creíamos que era un líder que sacaba lo mejor de la gente a su alrededor y que trabajaría en pro de las personas en situación de pobreza, de los migrantes y de las víctimas del crimen organizado. Contrario a lo anterior, van dos renuncias en momentos clave de la administración, momentos de crisis en los que se necesita personal de confianza; momentos en los se requieren soluciones, eficacia, eficiencia, apoyo, ideas y control de daños. Como he dicho antes, en la política, las formas son clave, importan en demasía. Y parece ser que la 4T no responde bien frente a las crisis, pues no alcanzó el presupuesto para un extintor y lo único que tienen es un vaso con agua.

Carta de renuncia de Tonatiuh Guillén López

Han circulado rumores de renuncias o intenciones de ellas por parte del Canciller Marcelo Ebrard y de la Secretaria de Gobierno Olga Sánchez Cordero. No se han dado, aún no llegamos a presenciar una renuncia de ese calibre que nos haga ir de boca. Sin embargo, creo que, a muchos -yo me incluyo- nos tranquilizaba y aplaudíamos la capacidad de Andrés Manuel de rodearse de grandes personas para dirigir las secretarías, pero no contábamos con la incompetencia de liderazgo y su constante necesidad de protagonismo.

Andrés Manuel aplaude a quienes le dicen sí a todo -un saludo a Carlos Urzúa- y desprecia a quienes le dicen: no estoy de acuerdo, no puedo trabajar con esto, los números no dan, la economía no lo sostiene, el análisis político no lo justifica y la gente no lo resiste. La situación en materia de salud y migratoria es sumamente complicada, me parece que en otros tiempos no seríamos tan pacientes y tolerantes con el presidente. No obstante, aún le tienen paciencia a la 4T, pero creo que esto es cuestión de tiempo. Estamos presenciando, como escribiría el gran Gabriel García Márquez, las crónicas de una muerte anunciada. Ya no estamos en un “veremos”, “hay tiempo”, “denle chance”. Los errores se acumulan y la batalla puede perderse por knockout.

Tengo 23 años y estudio derecho. Escribo de lo que me transita desde los derechos humanos. Me interesan los temas de justicia distributiva, políticas públicas y derechos de las personas LGBT+. Lo más importante para mí en este blog, es ofrecer un espacio seguro para todas las personas históricamente discriminadas a las que nunca nos han escuchado.

Considero que es importante cuestionar todo desde el aprendizaje empático y en compañía de una taza de café.

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