Comprobando la cordura

¿Cómo va su Jornada Nacional de Sana Distancia? Yo ya tomé los dos cursos sobre COVID-19 que ofreció el IMSS, desempolvé el teclado Casio para recordar si todavía tengo en la cabeza las tres clases que llegué a tomar de piano y me peleé con alguien en Twitter porque a la banda le mama sentirse aludida cuando se critican las prácticas desiguales del mercado. También, acepté que tengo mi crush con Hugo López-Gatell por su paciencia, que Susana Distancia es el mejor invento mexicano de los últimos años y que el gobierno es más que el presidente.

En resumen, mi intento de no perder la cordura ha sido relativamente efectivo. No puedo decir exitoso, porque ello implicaría que mi rutina no se vio afectada por el encierro voluntario. Todo lo contrario. El canto de los pájaros a las 5am es mi nuevo indicador de que debería dormir. No existe excusa para prescindir del mal intento de bigote que está creciendo en mi rostro. No tengo inconveniente en pasar 24 horas con el mismo atuendo. Si no fuera por las personas que mantienen contacto, por la alegre disposición de mi madre para encontrar en qué ocuparnos o por el inagotable Youtube, probablemente no podría hablar de mantenerme cuerdo.

He visto mi cordura doblegarse ya un par de veces y por momentos. Se me cruza el calor de la temporada con la gráfica que va hacia arriba. No he tocado un solo libro. Mi laptop sólo se enciende para hacer videollamadas. Me caen en el hígado las pendejadas de Mauricio y su gobierno. La sensación de que faltan cosas en la casa aunque no sea cierto. Me calan las historias de mis amigxs respecto a sus trabajos y las ganas de sus empleadores de poner el capital por sobre ellxs. Trato de no contestar la pregunta que siempre sale en las conversaciones “¿qué vas a hacer cuando esto termine?” no sé siquiera qué voy a hacer mañana, mucho menos cuando termine abril. Cancelaron la FILEY. El siguiente fin de semana termina la Marbula 1. López-Gatell dijo que las personas en riesgo debemos quedarnos en casa sí o sí, (al menos pude abrazar a Daet antes).

Hay invasión de hormigas en la casa. A veces siento que soy el elefante de Gertrudis. Me pudre leer que Azteca Noticias está haciendo reportajes donde insista que es mejor la economía que la salud. Me imagino la paranoia de Mauricio ahora que la Secretaria General de Gobierno dio positivo al bicho este. Recuerdo que es la mamá de alguien que conozco, pienso que debe estar del culo tener a un familiar enfermo. Me da miedo ser el familiar enfermo.

Me río porque, según yo, este iba a ser el artículo de “sí se puede”. No sé si se puede, pero sé que no pierdo nada pensando en que sí.

Soy bueno escuchando, por si ocupan. Les dejo una playlistno tan sad y el canal de Youtube en el que veo carreras de canicas.

“Canciones para estar jodido y radiante”: https://open.spotify.com/playlist/17tfV4oSB7KO4pxjZMsQFe?si=KuvBFnV9QLGpl-rG7Uzeww

Jelle’s Marble Runs: https://www.youtube.com/channel/UCYJdpnjuSWVOLgGT9fIzL0g

Licenciado en Literatura Latinoamericana. Gestor cultural. Abogado de clóset. Escribe ficción y, a veces, cosas interesantes sobre la sociedad en la que habita. Experto en nada.

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