Complicidad y fraude

Hace sólo unos días se dio a conocer que el movimiento “México libre” de Margarita Zavala y Felipe Calderón había cumplido con los requisitos mínimos para formar un nuevo partido político. Esto sucedió bajo un ambiente de sospecha de fraude debido a que en el periodo de diciembre-enero dicho movimiento obtuvo casi el triple de firmas por día de lo que había logrado obtener en los 10 meses previos. Esto junto con las acusaciones de haber hecho uso de “acarreados” para llenar sus célebres asambleas vacías, hacen dudar mucho sobre si el movimiento realmente tiene el respaldo suficiente como para formar un partido político.

Las acusaciones de fraude en dicho matrimonio no son nuevas. Felipe Calderón llegó con una dudosa legitimidad a la presidencia en 2006 luego de un proceso electoral opaco y lleno de irregularidades que dañaron la confianza de la ciudadanía en las instituciones. Después de llegar a la presidencia, el también llamado “carnicero de Michoacán” sacó al ejército a las calles para disuadir el descontento social bajo el pretexto de combatir al narcotráfico, algo que al día de hoy sabemos que es falso debido a que el principal encargado de la seguridad del país en el sexenio de Felipe Calderón, Genaro García Luna, se encuentra recluido en una prisión en Estados Unidos debido a su complicidad con el Cartel de Sinaloa para traficar cocaína a Estados Unidos, además de ser acusado de combatir a grupos rivales del cartel de Sinaloa con el uso de la fuerza del estado. Incluso periodistas como Anabel Hernández señalan que el mismísimo Calderón asistía a reuniones con los líderes de dicho cartel y otros.

Retrato de García Luna en la corte

Por otra parte, Margarita Zavala en el proceso electoral del 2018 falsificó más de 200,000 firmas para obtener el registro como candidata independiente, esto luego de que el PAN le negara la candidatura al no contar con el apoyo de sus propios compañeros de partido debido a que su candidatura fue vista como un intento de reelección de su marido.

Cuando se comprobó que Margarita Zavala y el “Bronco” habían falsificado las firmas para obtener el registro como candidatos independientes, el tribunal electoral los sancionó con una multa de 24 mil pesos y les permitió seguir participando en el proceso electoral pese a no cumplir con los requisitos. Este mismo tribunal avalaría fraudes en 2018, como el sucedido en el estado de Puebla en las elecciones a gobernador, que pese al robo de urnas, uso de boletas falsas, actos violentos e intervención del PAN en el sistema de conteo del INE, las elecciones fueron declaradas como válidas por el tribunal electoral. Lo que hizo aún más sospechoso el triunfo del PAN en dichas elecciones fue que MORENA arrasó en las elecciones posteriores al accidente aéreo en el que murieron la gobernadora electa, Martha Érika Alonso y su esposo, exgobernador del mismo estado, Rafael Moreno Valle pese al escándalo y cobertura del accidente.

Otro de los aspectos que aumentan la sospecha de que algo no está funcionando bien al interior del INE es la cercanía del consejero presidente, Lorenzo Córdova, con Felipe Calderón días antes de que cumpliera con los requisitos mínimos para formar un partido, ya que se les vio reunidos en un restaurante al sur de la ciudad de México. Lorenzo Córdova de igual forma aplicó un “madruguete” en el INE al adelantar las elecciones del secretario ejecutivo para poder renovar a uno de sus amigos en el cargo durante 6 años más pese a que dicha persona ya lleva 11 años en el cargo y el artículo 50 de la LGIPE vigente le impide ocupar el cargo de nuevo, esto con la finalidad de evitar que el nombramiento de 4 nuevos consejeros en los próximos meses afecte el poder que Lorenzo Córdova y sus cercanos tienen dentro del instituto.

Finalmente, un aspecto clave es que la ley ha sido reformada recientemente para castigar el fraude electoral como un delito grave. De continuar estas actitudes por parte del consejero presidente, Lorenzo Córdova y los miembros del tribunal electoral, podrían ser sometidos a juicio y castigados si se les comprueba complicidad con individuos como los Calderón-Zavala o con partidos políticos que busquen perpetuarse en los estados que actualmente gobiernan como lo que sucedió en 2018 con el PAN en Puebla. No se puede permitir que el órgano electoral sea secuestrado por un puñado de individuos. Si permitimos que estas irregularidades sucedan sin castigo alguno, más adelante podríamos revivir experiencias amargas como las del 2006, año en el que las elecciones marcaron un antes y un después en términos de violencia.

Soy estudiante de la carrera de administración en el ITAM. Me gusta todo lo relacionado con la política, economía y negocios.

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