Cómo quieren los gatos y otras formas de querer

En el mundo hay dos tipos de personas, a las que les gustan lxs gatxs y a quienes no. Yo soy de las primeras.

Mina es mi gatita, o mejor dicho, Mina es la gatita con la que mi familia y yo compartimos casa. Cuando estaba cerca de cumplir quince años, Mina llegó a mi casa una noche, llorando y buscando un lugar donde resguardarse de la lluvia.

Tras un largo proceso de convencimiento a mi mamá, una llamada telefónica a mi papá y un poco de llanto de nuestra parte, Mina, mi hermano y yo, logramos que esta pudiera pasar la noche en nuestra casa, noche que se transformó en días, semanas y después años.

Durante todo este tiempo Mina y yo hemos convivido a diario, sin embargo, no había reflexionado sobre su existencia, o nuestra relación, hasta que hace un par de años leí Gracias a un gato aprendí a vivir con la depresión de mi pareja ​(Joya, ideal para las personas que conviven con una persona con depresión).

Junto con esa lectura, también había estado investigando sobre la depresión y como convivir con una persona que viva con ella, lo cual me hizo cuestionarme, ¿Cómo nos relacionamos?, ¿Qué entendemos por querer y estar en una relación?, o ¿cómo esperamos de una persona en una relación?

A partir de ahí comencé a reflexionar más sobre Mina, es una gatita que le gusta salir en las tardes, sentarse bajo una sombra y ver la existencia pasar. Algunas veces, como ahora, se sienta junto a mí mientras escribo o leo, si quiere una caricia lo pide; si solo quiere estar, está. Cuando no quiere ser tocada, enseguida te aleja, te dejará en claro que no quiere que te acerques.

A pesar de que lxs gatxs, incluyendo a Mina, no suelen ser cariñosos por iniciativa, en mi experiencia y de otras personas que conviven con gatxs, suelen tener la afinidad de acercarse a ti en momentos de estrés, tristeza o cuando alguna emoción negativa nos invade.

A diferencia de un perro, Mina no te recibe con extrema efusividad. A veces se encuentra esperando en la ventana a que llegue, a veces llego y ella esta durmiendo cómodamente en algún cuarto. Maulla para pedir su comida, que le abras o a veces para pedir atención.

Lxs gatxs son seres muy independientes, que hacen las cosas a su tiempo y forma, quizá por eso no es tan fácil establecer una relación como con los perros. Los perros te demuestran su amor y cariño todo el tiempo.

Pareciera que para muchas personas es más fácil querer a un perro, por su amor constante e incondicional, y no a los gatos, porque no nos enseñan a querer a seres libres e independientes.

En muchos casos nos enseñan que una relación se basa en el amor mutuo, incondicional y mágico, que algún día encontraremos a nuestra alma gemela y tendremos un amor para toda la vida. No digo que no exista un amor que perdure con el paso de los años, pero esta lógica del alma gemela se basa en que nos falta algo, que somos seres incompletos y alcanzaremos la plenitud cuando encontremos a esta persona que “nos complementará”.

Los perros nos brindan eso, un amor incondicional, en todo momento, lleno de euforia. Los gatos no, tienen días buenos, días malos, saben decirnos cuando necesitan espacio y cuando necesitan atención.

Si nos detenemos un momento a pensar sobre esto, las personas somos más como los gatos, tenemos días buenos, días malos, pero expresar estas situaciones a nuestra pareja nos pudiera incomodar. El problema, es que no nos enseñan a amar desde nuestra individualidad, ni de la individualidad de la otra persona.

Vale la pena cuestionarnos lo que esperamos de otra persona en una relación, lo que idealizamos y que tanta libertad tenemos de mostrarnos como somos realmente y no como creemos que debemos mostrarnos.

De lxs gatxs podemos aprender varias cosas, a veces creemos que querer o amar se “demuestra”, cuando las relaciones que tenemos se deben basar en compartir(nos) y para eso debemos aceptarnos en nuestra individualidad, conectarnos con nuestras propias emociones y aprender a compartirlas.

Estudiante de décimo semestre en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Yucatán. Miembro del Colectivo Más Derechos Humanos y de Amnistía Internacional Yucatán.

Escribo de temas de interés social con perspectiva de derechos humanos.

"Cada quien necesita viajar a su propio tiempo por su propia distancia".

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *