¿Secuelas de Disney buenas?

En la historia del cine han existido –tal vez no demasiados– pero sí suficientes ejemplos de cómo una secuela puede, no solo igualar la calidad de su antecesora, sino incluso superarla y establecer bases sólidas para una exitosa saga.

No se puede firmar que Disney, que ha producido largometrajes desde 1938, no lo ha intentado. Existen segundas partes de la mayoría de sus clásicos,  y sin embargo, son muy pocas las que han logrado volverse relevantes.  Los rodea esta mala fama de no saber darle continuidad a sus historias, y por más que lo intentan parecen no encontrar la fórmula correcta.

Existen muchas razones por las que esto ha sucedido. La primera está en la evidente baja calidad en sus animaciones. Basta ver “Aladdín: el regreso de Jafar” o “El jorobado de Notre Dame 2” para notar que son cintas a las que no se les tuvo ninguna fe desde el inicio, y por lo mismo, fueron lanzadas directamente a formato casero sin pasar por salas de cine o un marketing adecuado. Proyectos destinados a ser de serie b y que por lo tanto no incluyen al mismo equipo creativo involucrado en la primera parte.

La segunda razón está presente en películas que aun teniendo un presupuesto decente pasan sin pena ni gloria, y tal es el caso de “Cenicienta 2”. Cintas cuya precursora es tan completa en sí misma que una continuación se siente fuera de lugar. Otro ejemplo es “Pocahontas 2” (tal vez la más odiada) que cuenta una historia en la que los principios de los personajes son totalmente opuestos a los de la primera parte, y cualquier aspecto artístico que la hacía brillas antes, se siente ausente.

Una última razón está en las que intentan dar protagonismo a un personaje secundario pero este no es lo logra levantar la película, como es el caso de “Cars 2”, en la que la historia se empieza a sentir perdida a la mitad de la cinta.

Ahora bien, la intención de este artículo no es resaltar las secuelas que han salido mal, sino todo lo contrario. Me interesa responder a la pregunta ¿existen buenas secuelas de Disney?, y la respuesta es que: Sí, sí las hay, o al menos las hay para mí. Aun entre lo malo siempre hay una excepción a la regla, y hay secuelas que tal vez no alcanzan el éxito rotundo de la primera, pero son secuelas dignas que agregan un valor adecuado a la historia. A continuación me permito mencionar, las que para mí, son las que mejor han logrado esto:

Peter Pan: El Regreso al País de Nunca Jamás (2002)

Está película surgió bajo una tendencia a principio de los 2000s de hacer secuelas con los hijos e hijas de los protagonistas, tal como sucedió con la “Sirenita” y la “Dama y el Vagabundo”. Lo que resulta genial de esta cinta es a pesar de tener casi 50 años de diferencia con su primera parte, además de una animación evidentemente más moderna,  se siente como una continuación directa del clásico como si el tiempo no hubiera pasado. La película mantiene lugares, gags y personajes que hicieron icónica a su antecesora a la vez que introduce una nueva reflexión sobre la infancia y el significado de crecer. Para rematar, muestra un deseado reencuentro entre Peter y Wendy, que aunque es breve, resulta poderoso y encaja a la perfección con la memoria de un clásico.

Las Locuras de Kronk (2005)

La apuesta de elegir un secundario y convertirlo en principal solo podía realizarse con un personaje que fuera lo suficientemente fascinante y original como Kronk. A través de dos relatos se muestra un poco de su vida y cómo este hace todo lo posible para obtener la aprobación de su padre. La historia triunfa en equilibrar la aparición de personajes principales de la película original como Izma, Pacha y Kuzco, pero sin restarle importancia al nuevo protagonista. La cinta busca su propia identidad al introducir elementos distintos como lo son los números musicales, pero mantiene la esencia y credibilidad de una secuela.

Fantasía 2000 (1999)

Esta película es la sucesora de Fantasía (1940) el cual fue el tercer largometraje de Disney, solo después de Blancanieves y Pinocho. Esta primera parte fue considera como una película experimental en la que se combina la música orquestal con las artes visuales del cine y que con el tiempo fue obteniendo reconocimiento hasta ser declarada como «cultural, histórica y estéticamente significativa» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. Su continuación llega casi 60 años después a modo conmemorativo y haciendo uso de la tecnológica que proporciona un nuevo milenio. Es un tributo digno que se convirtió en un clásico instantáneo para nuevas generaciones.

El Rey León II: El Reino de Simba (1998)

La primera parte de El Rey León fue el mayor éxito para Disney en los años 90s, por lo que esta película que salió solo cuatro años después se vio aventajada a consecuencia. De todas las secuelas de clásicos esta sea tal vez la más reconocible, y a pesar de haber sido lanzada directamente a VHS cuenta con una calidad muy igualable a la anterior. Si la primera está inspirada en Hamlet, esta lo está en Romeo y Julieta, narrando la historia de amor de Kiara (hija de Simba) y Kavu (hijo de Scar) cuyas familias se odian a muerte. Una historia bien contada más una buena banda sonora vuelven a esta cinta memorable.

Toy Story 2 (1999)

De todas las segundas partes, esta es la única que cuenta con un alto nivel de aceptación tanto en crítica como en taquilla. Su éxito no estuvo solo en una buena producción, sino en la capacidad de introducir nuevos personajes, como Jessie, que se volvió igual de aceptada e importante que el resto de los personajes ya conocidos. Si bien es en asociación con Pixar, esta película se convirtió en la secuela de Disney por excelencia y despegó la oportunidad de convertir a Toy Story en una franquicia, demostrando así, que bajo las condiciones correctas son capaces de crear buenas continuaciones.

Fondea el contenido joven

YucaPost es un proyecto autogestivo y sin fines de lucro. No recibimos patrocinios privados ni fondos públicos, pero tú puedes ayudarnos suscribiéndote a nuestro Patreon o haciendo una donación por PayPal. Tu apoyo será destinado exclusivamente a pagar costos de dominio, mantenimiento y alojamiento.

Me gusta escribir sobre las cosas que me apasionan. El cine es una de ellas.

Psicólogo, yucateco y a veces muy soñador.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *