Jennifer’s Body: de fracaso a culto

¿Cuánto tiempo toma para que una obra alcance la cumbre de su éxito? En el cine, se tiene (se tenía, ahora en cuarentena) la costumbre de juzgar su desempeño por las primeras semanas de taquilla, y de ahí determinar su recepción con la audiencia y la percepción de la crítica. Sin embargo, esta no es una fórmula infalible. Hay cintas que encuentran reconocimiento largo tiempo después de su estreno, resurgiendo para finalmente encontrar una demográfica con la cual conectar. Uno de los mejores ejemplos de este renacimiento sería ”Jennifer’s Body”, o Diabólica Tentación.

Esta comedia de terror tiene todos los elementos para arrasar con su público: un guión inteligente e ingenioso, una excelente dirección femenina, un cast apasionado y un soundtrack icónico. A pesar de esto, fue un fiasco en taquilla, recibió pésimas reseñas y se le consideró una de las peores cintas del 2009.

Sin embargo, a más de 10 años de su estreno, lentamente se ha convertido en un clásico de culto, con escenas icónicas, diálogos inolvidables y una trama atemporal que logra reflejar el estilo de su época. Su éxito tardío nos ha permitido reconocerla como la pieza brillante que es y ha visibilizado las decisiones que causaron su fracaso, así como los culpables directos.

Repasemos la historia de Jennifer’s Body, desde su nacimiento hasta su muerte y eventual resurrección.

Diablo Cody es la mente brillante detrás de esta película. Después de ganar un Oscar por el screenplay de Juno, una brillante cinta coming of age, recibió completa libertad creativa para desarrollar el proyecto que ella quisiese, y lo que ella quiso fue Diabólica Tentación.

Cody admite su fascinación por el cliché de la chica final, lo que la llevó a crear su propia versión y enfrentarla con una villana femenina. Desarrolló un guión fuerte y personal, retratando su perspectiva sobre la experiencia en la secundaria, las complejas dinámicas de amistad y enemistad, la confusión por la identidad sexual, los abusos de poder, el consentimiento, el empoderamiento y la venganza; todo con su característico toque sardónico.

(Omitiremos la trama para salvarnos de cualquier spoiler, pero no hace falta decir que es un must watch en cualquier lista, sin importar el tema).

Armó un gran equipo femenino, con Karyn Kusama como directora, Megan Fox y Amanda Seyfried como protagonistas y algunas estrellas invitadas como J.K Simmons y Adam Brody; y comenzó una pelea contra el mundo para encontrar un estudio que creyera en su idea, rebotando entre rechazos hasta llegar a Fox Atomics, una casa productora que compró la propuesta confiando ciegamente en un solo pilar: la sexualidad de Fox.

Ahora, es un hecho que la actuación de Megan es una de las mejores de su carrera, siendo un papel complejo que le dio la oportunidad de presentarse como es: guapa, graciosa y oscura; pero la audiencia inicial no lo valoró de esta manera. Al ser estrenada, llovieron quejas de hombres por la falta de desnudez, violencia o humor negro, sin considerar siquiera la intención de la trama; mientras el resto de la crítica se aseguró de calificar su actuación como otra representación vacía y frívola, otra desilusión su carrera.

Hay mucho que decir sobre la percepción de Hollywood hacia Fox. A la corta edad de 15 años fue seleccionada por el director Michael Bay para verse atractiva en una escena sin diálogo, representando a una stripper en un bar. Años después, le dio su icónico papel en “Transformers” como Mikaela, una sexy mecánica que se convierte en el interés romántico del protagonista masculino. Este papel definió por años la carrera de la actriz, con críticos y directores encasillándola en roles vacíos en los que cumplía el único propósito de ser carnada para las miradas masculinas, una táctica tristemente efectiva para el marketing de sus películas.

Diablo relata que el estudio definió su estrategia mucho antes de siquiera haber visto la película, confiados en poder explotar el atractivo de Fox para asegurar el éxito taquillero. Cuando Cody mandó una defensa detallada de los temas abordados en la trama, especificando la demográfica que ella consideraba más adecuada y los mensajes que se debían transmitir, el encargado del área le respondió con tres palabras: Megan Fox hot”.

La estrategia de promoción, los Focus Groups y los trailers se enfocaron en el grupo masculino de fans de Megan, excluyendo al público femenino adolescente que podía conectar sinceramente con los temas de la película. Los promocionales muestran la como sex symbol, en una especie de teaser a escenas candentes que desviaron en gran medida a las audiencias, quienes esperaban una película completamente distinta a la que verían.

Y es que este es el verdadero pecado en la estrategia de Jennifers Body. No solo le mintió directamente a un sector particular, sino que alejó a la audiencia que genuinamente podía disfrutar del filme, basándose en una creencia sexista, ignorando completamente las recomendaciones de las creadoras del proyecto.

Las acciones del estudio demostraron su falta de interés en la película, lo que contrasta ampliamente con las opiniones de las personas involucradas, con Diablo y ambas protagonistas admitiendo que ha sido el proyecto favorito de sus carreras.

Entonces, si todo salió mal en la promoción de la película, ¿cómo es que finalmente llegó a su público?

Hablamos de una cinta adelantada a su tiempo, lo que fue tanto su perdición como su redención. En una entrevista que conmemoró los 10 años de su estreno, Megan Fox y Diablo Cody se sentaron a platicar sobre su experiencia con el filme, en donde identificamos dos pilares principales.

Por un lado, el estilo de la película- snarky, cómico y denso, es mucho más popular ahora que cuando la película se estrenó, y los temas que aborda- bisexualidad, abuso sexual, crisis de identidad- se encuentran por fin bajo los reflectores, con audiencias preparadas y deseosas de abordarlos en el cine.

Por el otro, como hemos dejado claro, el estudio falló en entender el poder de las audiencias femeninas. Fueron eclipsadas por la preferencia del mercado hacia jóvenes masculinos, lo que en ese momento era considerado el Target más cotizado. Incluso, después de fenómenos como Crepúsculo, un joven antecesor, la tradición sexista fue más fuerte que las advertencias. Pero a la larga, esta falla permitió que su público madurara, su humor se volviera más exigente, sus ojos más críticos y sus experiencias más alineadas con las de la película.

No hay duda de que los pecados del estudio fueron una bendición disfrazada, una oportunidad de aprendizaje para las personas involucradas y un regalo a las audiencias femeninas, quienes hoy pueden celebrar una excelente comedia de terror feminista.

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Comunicóloga. Busco entender al mundo desde las letras y escribo sobre lo que me encuentra. Feminista de izquierda, socióloga frustrada y frenemy del cine de terror.

Comparto palabras románticas en Pluma Intrusa, proyecto de copy creativo.

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