La nueva fórmula de Disney: Live-action

Disney es ahora una de las compañías de cine y entretenimiento más poderosos e influyentes que existen, donde parece que no importa la película que realicen, mientras se encuentre bajo su distribución tienen un éxito asegurado. Sin embargo esto no siempre fue de esta manera, existió un tiempo en el que Disney necesitaba de un gran trabajo para abrirse paso en la industria, mantenerse relevante y ganar una y otra vez el interés de su público. Fue de esta manera que los límites de su innovación llegaron a lugares inesperados, tomando una gran cantidad de cuentos clásicos del siglo pasado (y muchos de su autoría también) para convertirlos en clásicos instantáneos del cine de animación dejando en cada una de sus obras su propia marca e identidad.

Son muchas las películas, desde Blanca Nieves y los siete enanitos (1937), que han permanecido en la memoria colectiva e influenciado significativamente nuestra cultura. El desarrollo creativo de Disney continuó a lo largo de las décadas, adaptándose a las exigencias de cada nueva generación hasta llegar al status con el que lo conocemos ahora.

No es hasta años recientes que comenzamos a ver popularizados los remakes en live action, los cuales nos presentan una idea simple: ver a los ya muy conocidos dibujos animados en personajes reales. Si bien esto es algo que Disney ya había implementado hace un tiempo con 101 Dalmatas (1996), es una idea que no había despegado del todo.

Su verdadero inicio fue en 2014 con Maléfica, que si bien es una historia del origen de la villana de La Bella Durmiente (1956), abrió el mercado a una lista de películas animadas que se adaptarían fielmente en su versión actuada. Desde entonces se han realizado películas como Cenicienta, El libro de la selva, La bella y la bestia, Dumbo, y la hoy estrenada en cines, Aladdin.

Todas estas películas han tenido una recepción impresionante en taquilla, por lo que se han convertido ya en la carta más atractiva de Disney, tanto así que más tarde se estrenará El Rey León, y películas como La dama y el vagabundo y Mulán ya están confirmadas para su realización.

¿Por qué han tenido tanto éxito estas versiones? La respuesta obvia es que representan una formula segura. El público ya está familiarizado con los personajes, y no es necesario convencer a nadie de que será una buena historia. La otra respuesta es la nostalgia, dar la oportunidad  de revivir un cuento que te emocionó y compartirlo con nuevas generaciones.

Estas versiones se promocionan en su mayoría como homenajes, homenajes que harán uso de nuevas tecnologías y serán más impresionantes. Pero ¿cuantas de ellas realmente han logrado esto? Sin duda las películas cumplen con grandes diseños de producción, pero ¿por qué hay cosas que aún no convencen?

Uno de los problemas es que se han tratado de revivir estas historias con fórmulas que solo funcionan en su versión animada. Replicar las mismas escenas haciendo referencia a los personajes originales puede no funcionar igual. El nivel de expresividad que te permite una caricatura, especialmente con animales y objetos, es ilimitado; al hacer esta transición se pierde gran parte de su expresividad. Sabes que están ahí y quiénes son, pero se vuelven olvidables en comparación a las características que los hicieron famosos en primer lugar. En los dibujos las emociones de los protagonistas suelen ser claras con tan solo verlas, mientras con otras técnicas como el CGI puede resultar algo confuso.

El problema no ha sido hacer versiones actuadas de un cuento, el problema con los live action es usar la versión en caricatura como punto de partida esperando que funcione igual. Una de las ventajas de las caricaturización es que no importa la época en que se vean, el arte en su dibujo sigue siendo vigente y admirable, mientras que la combinación de lo real con lo animado puede llegar a caducar y perder trascendencia

Existen por supuesto varios aciertos en los remakes que los hacen valiosos, pero ante todo esto habrá que preguntarse qué tan importante es su realización. ¿Estamos realmente ante un homenaje al recuerdo? ¿Representa un reto artístico para Disney hacer estas adaptaciones o estamos ante producciones que buscan únicamente ganar dinero con la nostalgia?

De cualquier forma, es un hecho que las películas de Disney con historias nuevas son ya muy escasas. Parece haber una fórmula de comodidad en el relanzamiento de estas cintas, pero a consecuencia, el apoyo a nuevas ideas se ha dejado de lado. ¿Será esta una fase de Disney o estamos ante un estancamiento de ideas por miedo a la innovación? Mientras estas versiones sigan alrededor tendremos que ser críticos en su consumo y estar abiertos ante las sorpresas que nos puedan traer.

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Me gusta escribir sobre las cosas que me apasionan. El cine es una de ellas.

Psicólogo, yucateco y a veces muy soñador.

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