Desviando la mirada

El estreno de Joker reavivó una polémica que viene circulando alrededor del mundo  desde hace ya mucho tiempo. Un amplio sector de la sociedad —en mayor número aquellos que denotan el poder político y social— argumenta que este tipo de películas son las causantes de incitar al odio y la violencia en la sociedad. En parte, sustentan su postura basándose en lo ocurrido en el año 2012, cuando se produjo un ataque a mano armada dentro de un cine en el estado de Colorado,  dejando doce muertos y más de cincuenta heridos. Dicha tragedia fue perpetrada por un hombre disfrazado del Joker, que justificó sus crímenes con los ideales anarquistas del famoso payaso de DC comics.  Igualmente, no solo le echan la culpa de estos diversos ataques (que suceden en el mundo y particularmente en Estados Unidos) a las películas, sino que también a los videojuegos que para ellos son la verdadera causa de las decenas de matanzas escolares que ocurren año a año.

Este pensamiento expone diversos problemas que el poder no está viendo. Es una salida fácil frente a un conflicto social mucho más profundo. Es un verdadero desvío de la cuestión que no se resuelve echándole la culpa a las películas y a los videojuegos. Es una argumentación que carga de un fuerte grado de hipocresía. El verdadero problema es que en un país como EEUU es legal la compra de fusiles y armas militares a partir de los 18 años. Dichas armas son vendidas en lugares de tan fácil acceso, como un supermercado.

Una película o un videojuego se convierten en algo potencialmente peligroso cuando se permite que se venda armamento militar como si fueran juguetes, frutas, o artículos de limpieza. El problema central está ahí, dejemos de buscar excusas irrelevantes y carentes de fundamento, cuando tenemos un estado que promueve la venta indiscriminada de armas  porque es uno de sus mayores negocios. Peor aún, es que ese estado sea el de la potencia económica y militar más fuerte del mundo. Es absolutamente increíble que en EEUU, a los 18 años puedas comprar cualquier tipo de fusil de manera legal, pero no puedas tomar alcohol. Esto es sinónimo de una hipocresía absoluta. Además, estamos frente a un sistema que promueve constantemente la desigualdad y Estados Nacionales que incitan la enemistad solo con el fin de ganar elecciones.

Frente a dicho parámetro es inaudito que se sigan culpando a cuestiones tan superficiales como las películas, los videojuegos y las redes sociales de promover actos de violencia. Es claro que los verdaderos responsables son aquellos que engloban el poder. Los mismos que priorizan sus intereses económicos antes que al pueblo que juraron defender y representar.

Fondea el contenido joven

YucaPost es un proyecto autogestivo y sin fines de lucro. No recibimos patrocinios privados ni fondos públicos, pero tú puedes ayudarnos suscribiéndote a nuestro Patreon o haciendo una donación por PayPal. Tu apoyo será destinado exclusivamente a pagar costos de dominio, mantenimiento y alojamiento.

Escribo sobre cine, series y cuestiones relacionadas a la cultura pop.

Apologista de Spielberg y reinvindicador de De Palma. Argentino y, como tal, futbolero. Ademas futuro historiador.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *