¿China ejercerá la hegemonía del Mundo?

En la conmemoración de los 50 años de relación entre la República Popular de China y  la República Francesa, el mandatario Xi Jinping inició su discurso con una frase de Napoleón Bonaparte  “China es un león que duerme. Dejen que duerma porque cuando despierte, va a asombrar al mundo”. Después de eso, Xi Jinping aseguró que el león había despertado pero era pacífico y civilizado. Para ese momento, China se había convertido en la segunda economía más grande del mundo y presentaba una reconfiguración en el escenario internacional. El equilibrio de poder cambió de uno unipolar a ser uno bipolar.  El mandatario Xi Jinping ha establecido en su plan, Pensamiento de Xi Jinping sobre el Socialismo con Características Chinas para una Nueva Era, que para 2050 la República Popular de China será la potencia más grande en el mundo.

Antes de que China rompiera la unipolaridad del sistema internacional, Estados Unidos tenía el papel como el hegemón[1] mundial desde 1991 gracias la caída de la Unión Soviética. Incluso podemos ver su papel como el país más importante después de la Segunda Guerra Mundial y con los Acuerdos de Bretton Woods, los cuales se ponían como el eje central para las economías de occidente. Pero en la actualidad,  de acuerdo con Jason Pidcock[2] China va a consagrarse como la economía más grande del mundo, en cuanto al tamaño de su PIB antes del año 2030. Sin embargo la economía y el poderío militar no son los únicos factores que determinan el poder de una nueva hegemonía. Los factores institucionales y los ideales tienen que ser exportados y adoptados por las demás naciones. En el caso de Estados Unidos la gran mayoría de los países (167) cuentan con una sistema de gobierno democrático. Además de eso, los organismos internacionales que ha logrado imponer después de la Segunda Guerra Mundial aún manejan la agenda internacional. Uno de los problemas principales que mantiene China es la falta de unidad territorial  los problemas internacionales que han alcanzado las revueltas en Hong Kong, Taiwán y la región del Tíbet.

Si la República Popular de China quiere llegar a ser el hegemón a nivel mundial, deberá empezar a convencer a otros de su modelo económico y cultural. Para esto, va a tener una oportunidad perfecta, ya que el poder hegemónico de Estados Unidos de América se ve más debilitado cada día. Lo anterior puede crear un vacío de poder en el cual el mundo se vea obligado a buscar a una nación líder. Ese líder puede llegar a ser China si se mantiene con su crecimiento económico, militar pero sobre todo ideológico.  Una superpotencia como un país que tiene una influencia global en lo económico, tecnológico, militar, social y político. China ya ha logrado posicionarse entre los primeros lugares como una potencia económica, militar y tecnológica. Sin embargo su sistema político con autoridad y la grave crisis de Derechos Humanos que se viven en el interior de la república han hecho que China aún no de ese paso para convertirse en el hegemón mundial.

[1] De acuerdo al diccionario de Cambridge un hegemón se define como “un líder, país o grupo que es demasiado poderoso como para controlar a los demás”

[2] gestor de renta variable de BNY Mellon AM especializado en Asia.

Soy estudiante de Relaciones Internacionales en la Ciudad de México. Me gusta escribir acerca de política nacional, deportes y temas de igualdad de género.

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