La identidad mexicana a través del filtro amarillo

Lo que pasa es que este filtro amarillento que nos transmite antimodernidad y marginación —y el cual adoptados en un esfuerzo de comprobar nuestra mexicanidad— nos alimenta la falacia de que le mexicane es solo une. Esto resulta en la incapacidad de le mexicane marginade de salir de dicha marginación, y de le mexicane privilegiade de ignorar su privilegio, adoptando una vivencia que nunca ha sido suya.

Vivamos y amemos mientras tanto

Me di cuenta de que, […] quiero honrar tanto como pueda las vidas que hoy me rodean y conforman; honrar a mi mamá con los alcatraces que tanto le encantan; honrar a mi novio con muchísimo pan; honrar a mi Nala con los paseos más largos que me sean posibles; honrar a las personas que tengo lejos con un mensajito que les recuerde que las amo; honrar a mis amigas tomando el café o té favorito juntas; honrar a cada ser que está en mi vida con el lenguaje de amor que mayor comodidad y seguridad le genere, dentro de los recursos que me sean posibles; y, también, honrar mi vida con todo el cuidado, paciencia y comprensión que pueda.

She’s beauty and she’s grace: notas para pensar los concursos de belleza

Pensar los certámenes de belleza, donde sea que tengan lugar, como arenas en las que se debaten y reconfiguran nociones acerca del género, la belleza y la identidad nacional, nos permite entender que los constructos sociales no son estáticos, sino que resultan de negociaciones y disputas en las que participamos día a día. Afirmar que algo es una construcción social arroja luz sobre los procesos mediante los cuales lo que ha sido considerado “tradicional”, “normal” o “natural” y, por lo tanto, incuestionable; pero, también, evidencia que lo que puede parecer dado, está bajo incesante escrutinio.