¡No dejad que muera el homeoffice! ¡Qué viva el trabajo remoto!

No debemos confundirnos, la liberación y satisfacción es por el hecho de que la pandemia se ha vuelto más controlada, y de que tenemos la opción de salir de casa o quedarnos cuando queramos, pues ya no es una obligación. Quedarse en el hogar no era el factor negativo, ese era el virus, junto con la obligatoriedad de no decidir sobre nuestra estadía y el miedo al contagio.