Yo pensaba que el enamoramiento estaba sobrevalorado, hasta que me enamoré bien bonito

Ante este mundo que impone tanto caos y que está lleno de injusticias, ante este sistema que tergiversa al cariño con violencia y ante mí misma que conozco a la ansiedad y al dolor de frente, la mayor declaración de amor que puedo hacer es que, cuando pienso en la persona de la que estoy enamorada —cuando estoy con él y cuando me recuerdo habitante de nuestra relación— mi cerebro, mente y cuerpo se sienten en paz y, sobre todo, a salvo.