Black Sails: piratería, disidencia y desobediencia

Hemos visto historias sobre piratas –o en las que hay piratas– desde temprana edad. Peter Pan con sus adaptaciones animadas y en live action es un ejemplo; para quienes rondamos los 20’s, es probable que Piratas del Caribe sea otro que nos venga a la mente. Pero hay una en particular, perdida y muy subvalorada, diría yo, que escapa del imaginario colectivo cuando se habla de series y películas sobre piratas: Black Sails.

Black Sails es una serie de televisión de la cadena estadounidense Starz, estrenada en 2014 y creada por Jonathan E. Steinberg y Robert Levine. Fue escrita como precuela de la novela de Robert Louis Stevenson, La isla del tesoro, y se mantuvo al aire por cuatro temporadas, concluyendo en 2017.

Está ambientada en la Edad de oro de la piratería, denominación que recibe el periodo comprendido entre 1650-1730, dado que la piratería en esos años fue un factor que tuvo gran peso en las historias del Caribe, Reino Unido, y otros sitios.

El primer episodio nos transporta a las islas del Caribe en 1715, concretamente a Nueva Providencia, una isla en Bahamas que forma parte de las Antillas. Les piratas que ahí residían, amenazaban el comercio marítimo de la región, luchando por su supervivencia; el capitán Flint, personaje principal de esta historia, era uno de elles.

Con un motín en puerta, el Capitán Flint se las tiene que idear para evitar que su tripulación se rebele contra él; mientras, un nuevo miembro llega al barco para ser el nuevo cocinero, quien toma una hoja de su predecesor, quien a su vez la había robado de la bitácora de Flint y contenía información importante. En Nueva Providencia, Eleanor Guthrie intenta mantener el orden en la isla siguiendo con el negocio de su padre, pero la marina real británica sospecha de la presencia de piratas. Estas líneas argumentales se van entretejiendo, y la trama de la primera temporada se centra en la búsqueda del galeón español, Urca de Lima, pues les piratas querían apropiarse del botín que transportaba.

La historia cuenta con personajes basados en piratas reales como Anne Bonny, Jack Rackham, Charles Vane, Barbanegra, y más. Los personajes femeninos tienen roles muy importantes en la trama, así como los racializados.

A pesar de que no ahondaré en detalles –en caso de que alguna persona que lea esto se quiera hacer un favor a sí misma y vea la serie– considero primordial resaltar que, a lo largo de Black Sails, se hace énfasis en cuestiones como el imperialismo británico, racismo, homofobia, esclavitud, y a que socialmente se retrataba a les piratas como enemigues de toda la humanidad, tal y como declaraban “las leyes de todos los países civilizados”.

Creo que este enfoque no está tan presente en otras producciones que giran en torno a piratas o que les incluyan y, por el contrario, se han quedado como caricaturas de criminales en los mares, sin profundizar en qué les llevó a esa vida. Solemos ver que se les villaniza, y esta es una de las cosas que se critican en la serie: cómo se crean las narrativas sobre ciertos grupos, quiénes las mantienen y a quiénes les conviene que así sea.

Black Sails presenta a les piratas como personas complejas y reales; ningún personaje en la serie es el bueno o la buena, el malo o la mala. Al final, se evidencia que son los sistemas a los que estamos atades y nos atan contra lo que se está luchando.

Tratándose de una serie sobre personas marginadas de la sociedad y declaradas enemigas, no se deja pasar la disidencia que esto conlleva; y, manteniendo realista la historia, en un contexto en el cual no gobierna la ley, nos topamos con varios de personajes disidentes. Siendo un artículo con el que pretendo –y sinceramente espero– que alguien se pique de curiosidad y vea Black Sails, no profundizaré en este aspecto, pero de verdad es algo fundamental, que no se toma a la ligera y tiene un peso grandísimo en la trama. Rebelarse contra un imperio, amar a alguien, ser quién eres, desobedecer ante lo impuesto por la sociedad y luchar por lo que crees, son elementos clave en la historia.

Para sorpresa de nadie, Netflix odia a las series con tramas que incluyan personajes LGBT+, y las cancela o las saca de su catálogo*; desafortunadamente, está por ser el turno de Black Sails, la cual solo se encontrará disponible hasta el 30 de este mes. No obstante, se mantiene en la plataforma de Starz, Starzplay.

Anímense a verla y a entender por qué no elaboré más en la trama, además de porque creo que es una serie que se disfruta más no sabiendo lo que te espera (excepto, una escena de violación en el 1×03 que debió ser omitida por completo, ya que además no cuenta con ningún tipo de advertencia al comienzo del capítulo). Si no les atrapa la primera temporada, denle chance hasta la segunda, porque es increíble, mejora un montón en todos los aspectos y muchas cosas de la primera van a tener más sentido, y las verán con otros ojos.

Y si “piratas gays matando gente del imperio británico” no les llama lo suficiente la atención, los guiones son maravillosos, la banda sonora es bellísima, las actuaciones son fenomenales y la cinematografía es extraordinaria. Vale mucho la pena darle una oportunidad.

Por último, si quieren saber un poco más sobre sexualidad y piratería, les recomiendo este video del arqueólogo y youtuber, PutoMikel, en donde concluye: vivir al margen de la social normativa y en un contexto altamente homosocial, hacía que fuese más fácil para los hombres de las tripulaciones piratas el desarrollar relaciones de afecto, que en otras circunstancias habrían sido censuradas o mal vistas, fuesen sexuales o no. […]Así que sí, puede que los piratas sean un ícono de hombres súper viriles y masculinos, pero eso no les convierte en íconos hetero.

*Es broma, pero no tanto; honestamente no sé cómo está la cuestión de derechos, pero el punto es que ya no va a estar en la plataforma más popular del país.

Estudio Comunicación Social y prefiero escribir antes que hablar. Considero que es muy importante realmente escuchar a las demás personas para así aprender de ellas.

Me gustan los libros de fantasía y las series de ciencia ficción de los 60’s. La mayoría de mis series favoritas están subestimadas.

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