12 razones por las que consumir contenido sexual y porno no debería ser condenable

El condenar el trabajo sexual virtual sólo estigmatiza una profesión que es igual de valiosa que cualquier otro trabajo. El problema es que sólo se cuestiona al trabajo y la explotación laboral cuando involucra el uso de los genitales. Es por eso que, tanto la práctica como el consumo, no deberían ser actividades cuestionables moralmente, ni mucho menos condenables penal o socialmente