Aquí nomás, improvisando

No tolero el discurso emprendedurista. Me parece que es una forma de individualizar, de volver al otro mi competencia y de quitarle responsabilidades al Estado. Para los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales, hay cuestiones como la salud, la educación, el acceso a fuentes de empleo que el Estado debe garantizar.

El párrafo anterior lo acabo de improvisar. Hagámosle un análisis. ¿Por qué me metí a hablar de este tema? Porque tengo conocimientos previos sobre DESCA, sobre las atribuciones del Estado y sobre el análisis del discurso. ¿Hay algo que me “autorice” a hablar de la unión de estos temas específicos? No. ¿Entonces?

Improvisar es construir, desde las experiencias previas, una solución o una perspectiva. La improvisación depende del azar. La alegoría perfecta es el deporte: yo entreno para estar preparado ante cualquier posibilidad que me pueda encontrar pero, en el terreno de juego, siempre va a existir algo para lo que no estoy preparado, pero que puedo resolver con mis aprendizajes previos.

En mi caso particular (porque fue lo que prometí en Twitter, exponerme), la improvisación me ha servido en casi todos los contextos en los que me he movido. Recuerdo una clase de física en secundaria donde explicamos movimientos y trayectorias con un balón de futbol americano porque era lo que teníamos a la mano y el punto era demostrar que habíamos adquirido el conocimiento del tema.

¿Cuándo improvisar? Cuando nos enfrentemos a algo que nos de confianza enfrentar. Algo que nos apasione. Algo de donde podamos construir hacia adelante. Sobre todo, algo donde se nos evalúe el resultado y no el proceso.

En una materia de la carrera (bueno, en varias) no preparé mi exposición porque no me apasionaba el tema y, oh sorpresa, tuve que improvisar dicha exposición. Cabe aclarar que estaba exponiendo uno de los textos favoritos de ese maestro. ¿Tenía herramientas para enfrentarme al texto? Sí y no, ya había oído sobre él, pero no había leído el texto en sí. ¿tenía forma de prever que esto me iba a pasar? Sí, aunque opté por dejarlo pasar. La historia terminó en que el maestro explicó lo que yo no expliqué.

Originalmente este texto iba a ser una apología pero, la verdad, tampoco tolero las apologías. Pongo dos ejemplos de mi vida con la improvisación en contextos de aprendizaje para evidenciar las dos posibilidades que da el saber improvisar. Es muy útil, sin embargo, la capacidad creativa solo alcanza hasta donde nuestros conocimientos lleguen. No podemos crear algo desde la nada. Así que, entendamos que no tiene nada de malo ninguno de los extremos porque se necesitan mutuamente. Improvisamos desde lo que sabemos y generamos nuevos aprendizajes a través de ello.

Hoy hicimos introspección, que es como cuestionarlo todo, pero hacia adentro. Éxito a quienes presentan EXANI este fin de semana.

Licenciado en Literatura Latinoamericana. Gestor cultural. Abogado de clóset. Escribe ficción y, a veces, cosas interesantes sobre la sociedad en la que habita. Experto en nada.

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