Antes loca que “machita”

-Emiliano Valencia.

@emivalencia8

Tenía entre 17-18 años cuando comencé activamente mi vida sexual. No tenía pareja sentimental y tampoco el famoso “sex friend” así que opté por descargar la aplicación Grindr, aplicación que fue creada con el objetivo de generar citas y/o relaciones entre hombres homosexuales, aunque para la gran mayoría es únicamente para encuentros sexuales.

Describiría mi experiencia dentro de Grindr como agridulce: había hombres con los que tenía una bonita conversación, pero la otra gran parte de ellos me ofendía. Me decían cosas como: “loca”, “me van más masculinos que tu”, “te ves muy gay”; todo en forma despectiva y muchas veces me cuestionaban mi lado “femenino”.

A esa edad no analizaba muy bien las cosas que me decían. ¿Me hacían sentir mal? Sí, pero no les prestaba atención porque me era más importante gustarle a ese tipo de hombres. Opté por mostrar fotos donde, según yo, lucía más “masculino” y en los encuentros sexuales / casuales me era muy fácil desprenderme de mi lado “femenino” y actuar como un “hombre” como aquellos dirían.

Fue un largo periodo en el que tuve que lidiar con esa situación. Según yo, no me afectaba, pero muy dentro de mí sabía que me estaba mintiendo porque realmente me afectaba en otros ámbitos de mi vida. ¿Por qué seguía sin sentirme libre a pesar  de que “ya había salido del closet”?

Hace un poco más de un año, comencé a cuestionarme mi forma de actuar y de pensar. Ya había entrado a la universidad y leer textos sobre masculinidades y heteronormatividad me hizo darme cuenta de muchas cosas. En una de esas, me topé con un artículo de la página “El Closet LGBT” que se titulaba ¿Qué es la plumofobia? Sin pensarlo entré al link y empecé a leer de qué trataba.

Conforme lo leía, cada vez me identificaba más. El significado de “plumofobia” se refería a una “homofobia entre homosexuales” y yo así de ¿Pues cómo es eso? Resulta que es la fobia que se le tiene a una persona que se sale de los roles de género socialmente asignados. Ejemplo: un gay “afeminado” o que se “comporta”, “luce” y “actúa” como mujer.

Como que todo empezó a cobrar sentido para mí. Las frases me eran tan familiares y justo mostraban ejemplos de Grindr. Investigué más al respecto y me empezaba a cuestionar sobre mis comportamientos dentro de la aplicación. ¿Por qué tengo que ser como ellos me piden?

Fue un proceso muy largo de reflexión, identidad y aceptación; en el cual puedo decir que aprendí muchísimo de mí. Al día de hoy, me siento muy cómodo y feliz con quien y como soy. Si tengo las uñas pintadas, uso tacones o mi expresión “es muy femenina” y al otro le molesta, aprendí que el problema es de él, no mío.

Con este escrito me gustaría expresar lo difícil que pueden llegar a ser ciertas plataformas y más si atacan directamente nuestra forma de expresión en un momento vulnerable de nuestra autoestima. Vivimos en un país 100 % heteronormado y todes hemos caído en pequeñas o grandes actitudes machistas, lo importante es darnos cuenta y empezar a cuestionarnos.

Mucha gente piensa que la comunidad LGBTTTIAQ+ se apoya y se aceptan entre si mismes, y sí, es cierto, pero también estamos en constante lucha con esta gran plaga de personas pertenecientes a la comunidad que son altamente machistas y homofóbicas. El punto está en aprender colectivamente, señalar y reflexionar desde nuestras vivencias. Deconstruir.

Algo que me preguntaba mucho durante este proceso es1: ¿Qué tiene de malo la “feminidad” en un hombre? ¿Por qué es símbolo de vergüenza? ¿Por qué se ve como algo negativo? Es tanta la presión que nos exigen de ser “hombres de verdad” que cualquier aspecto que tiene que ver con la mujer, se desprecia.

Es un aprendizaje muy largo pero actualmente me siento muy feliz y cómodo conmigo mismo. No tengo que demostrarle nada a nadie o adecuarme para entrar a un molde “atractivo”. Vivo para mí, me gusto y me adoro tal y como soy. Sin duda es un desafío que vivimos todos los días pero lo importante siempre es resistir y apoyarnos entre todes para no replicar estas actitudes. Y recuerden, lo gay no te quita lo misógino y homofóbico.

Fotografía: @karmabarquet

¡Lee a las invitadas e invitados de YucaPost!

2 respuestas a «Antes loca que “machita”»

  1. Excelente nota!!! Muchas gracias por expresar lo que muchos han y hemos vivido! Por algo dejé de usar la aplicación hace muchos años pensando que yo estaba mal por sentirme incompleto conmigo mismo, en vez de lograr algo positivo me dañaba emocionalmente y mi autoestima bajaba. Ahora todo es feliz y aceptándome he conocido personas que también me aceptan. Me pongo de pie por el increíble artículo. Saludos.

  2. Totalmente de acuerdo contigo, y celebro contigo que hayas tomado tu espacio hermanx, pocxs como tu que aceptan su lado fem, hasta el día de hoy me cuesta sacarlo a la luz al 100% debido a la presión social que vivo por parte de mi “familia” biológica y también hasta algunos amigos, eso me ah enseñado a refugiarme en internet y tener una vida en linea antes que una social. Mi autoestima ah sido pisoteada por personas de ese tipo, que solo te buscan por cierta carácterística, y lamento decirlo pero, somos más que una cara bonita o unas abs definidas, pero el tiempo y la vejéz es la cura para ese tipo de personas. Te faltó mencionar el alto grado de gordofobia que se sufre en la comunidad gay. Y hago énfasis en los gays ya que se nos vende esta figura del hombre mamado que a todxs nos “gusta” y bueno. Saludos Emii! Espero verte de nuevo en la escena BallRoom!

    Besos

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