Agenda setting

Agenda setting o “Establecimiento de la agenda” es una teoría de la comunicación con múltiples enfoques que analiza los procesos para la fijación de los temas que forman parte de la discusión pública y la relevancia de cada uno a través de la influencia de los medios tradicionales de comunicación como los periódicos, la televisión y radio. Es decir, explica el poder de influenciar (o dirigir) la discusión pública. Considerando lo anterior, no sería difícil trasladar algunos los postulados de esta teoría para situarlos también a los procesos de comunicación (dinámica y masiva) que suceden en internet y redes sociales, y así ampliar el número de partes que intervienen en los procesos.

En esta teoría la agenda pública está constituida por una serie de temas que son percibidos como relevantes por encima de otros. Los temas siempre tienen vínculos estrechos con la sociedad y el gobierno, lo que hace complicado que discusiones técnicas y científicas sean más difíciles de posicionar.

Otra cuestión importante para esta teoría son los intereses del gobierno en turno, personajes políticos, empresas, academia, sociedad civil y la prensa debido a que son determinantes para posicionar qué temas se discuten, por cuánto tiempo y en qué grado de profundidad. Puede que algunos intereses coexistan y que otros entren en conflicto, y son estas tensiones las que se pretenden explicar a través de la teoría. De forma adicional, una característica indispensable para que algo se considere parte de la agenda pública es que reciba algún tipo de cobertura en los medios de información.

En el estudio de este tema dos cuestiones son fundamentales. Primero, los perfiles de los medios y de las audiencias; es decir, saber quién informa, a través de qué canales y con qué narrativas, así como quién se informa, su grado de comprensión y el grado de relevancia que concede a los medios de información. Por otro lado, la interacción entre medios y audiencias se estudia como fenómeno particular. Siempre que se pretender construir un análisis a partir de esta teoría debe considerarse el encuadre que se realiza en los temas, reconociendo que no todos los mensajes son de comprensión universal. Debe tenerse en cuenta el tiempo de exposición al tema y la intensidad de la exposición; la cercanía geográfica y cultural hacia los temas; la existencia de contactos personales que permitan contrastar la información publicada; y por último la credibilidad de la fuente, la naturaleza de los temas difundidos y la posibilidad de externar opiniones al respecto.

Existe una línea muy delgada entre la agenda pública y la agenda de gobierno que es difícil de explicar, principalmente porque al final casi todos los temas guardan relación con la presencia y/o ausencia del Estado en sus diversos niveles de gobierno y esferas de competencia. No obstante, es innegable es que el ejercicio de discutir, cuestionar y confrontar a las autoridades es un buen indicador para la democracia y libertad de expresión.

A pesar de que entender la sociología de la comunicación masiva resulta muy interesante, estudiar y teorizar los procesos resulta muy complicado en la práctica. Por ejemplo, en estos momentos sería muy difícil enlistar los temas que forman parte de la discusión pública porque el actuar del gobierno (donde tendría que reflejarse los efectos de la discusión) parece ser más reactivo que proactivo, lo mismo con la cobertura de los medios masivos de comunicación a nivel nacional. Con la misma rapidez con la que la inundación de los terrenos donde se pretende construir la refinería de Dos Bocas se convirtió en nota nacional, se convirtió en algo irrelevante.

Lo que ahora es noticia y tiene cobertura, probablemente sea desplazado por otro hecho aparentemente más relevante. Si bien esto es difícil de explicar a través de la teoría del Establecimiento de la agenda,  sí es factible afirmar que: (1) en lo que corresponde a los medios de comunicación, el tiempo de cobertura sobre los temas está influyendo en el comportamiento de las audiencias; (2) las tensiones entre las partes que intervienen en la construcción de la agenda pública son múltiples y existen cada vez menos intereses en común; (3) la poca claridad respecto a la agenda pública actual dificulta que existan progresos políticos, sociales y económicos en a nivel nacional, y pese a que este señalamiento no pretende fincar responsabilidades, la falta de seguimiento por parte de las partes que participan en la construcción de la agenda es un factor importante en el estado actual de las cosas; y (4) la importancia que están alcanzando algunos personajes del escenario político y analistas políticos poco serios, así como la utilización de estrategias de bots a favor y en contra del gobierno está modificando las formas preexistentes de construcción y orientación de la agenda de discusión pública.

 

 

Sugerencia bibliográfica

 

McCombs, Maxwell y Valenzuela, Sebastián, The Agenda-Setting Theory, Cuadernos de Información, núm. 20, julio, 2007, pp. 44-50, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago.

 

Dorantes, Gerardo L., La construcción de la agenda de poder, Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, vol. L, núm. 204, septiembre-diciembre, 2008, pp. 77-99, Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad de México.

 

Cervantes Baraba, Cecilia, La Sociología de las Noticias y el Enfoque Agenda-Setting, Convergencia. Revista de Ciencias Sociales, vol. 8, núm. 24, enero-abril, 2001, Universidad Autónoma del Estado de México, Toluca.

Miembro de la Red Peninsular de Apoyo al Litigio Estratégico a favor de los pueblos indígenas y comunidades campesinas en los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo, y de la Red Juvenil "Valiente” para defender la tierra, el territorio y el medio ambiente.

Escribo sobre política, sociedad y medio ambiente con perspectiva de derechos humanos.

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