17 años del Turn On The Bright Lights

Turn On The Bright Lights es el álbum debut de la banda INTERPOL, y esta semana se cumplió el aniversario número diecisiete de su lanzamiento. Considero éste un álbum muy especial por varias razones: personalmente es uno de mis discos favoritos en toda la vida; es indiscutiblemente el mejor disco en la carrera de Interpol, y aunque digo esto sobre casi cualquiera de mis discos favoritos (no regrets), este fue uno de los mejores y más influyentes álbumes de la década pasada. Las críticas de Pitchfork, Rollingstone y NME respaldan mi dicho.

El álbum se estrenó el 20 de agosto de 2002, casi un año después del atentado a las torres gemelas, y la banda neoyorquina impregnó en su álbum el sentimiento que rodeaba su entorno. Es un álbum oscuro, íntimo, que transmite una atmósfera de vulnerabilidad y ganas de llorar en la regadera.

Como mencioné en mi artículo anterior, a principios de la década del dos mil, surgió un movimiento llamado post-punk revival, y el TOTBL de Interpol fue una pieza fundamental para la expansión de este movimiento. Y es que escuchar a Interpol en el 2002 era como escuchar un renacimiento de Joy Division, veinte años después. La similitud en las voces de Ian Curtis y Paul Banks; lo avanzados e influyentes que fueron los bajos de Peter Hook y Carlos Dengler en sus respectivas épocas; y sobre todo, la atmósfera que transmiten ambas bandas en sus primeros discos, los hace muy similares o por lo menos dignos de comparar.

No estoy exagerando al decir que, dentro de su género, este es un disco perfecto. De principio a fin. Es un trabajo completamente sólido, que lleva una secuencia, con altibajos; transmite muy bien su mensaje por medio de las letras y las emociones que nos hace sentir por medio de las melodías. Es capaz de crear una atmósfera nostálgica y oscura, que te envuelve, incluso en canciones algo minimalistas, como Untitled u otras mucho más complejas como The New. Cada una de las canciones cumple con su propósito y aporta elementos para hacer este un perro discazo y la obra maestra de Interpol.

Como mencioné anteriormente, Carlos Dengler demostró en su primer álbum ser todo un genio con el bajo. Las líneas que compuso para este disco son de lo más destacable. Incluso se bromeaba con que el álbum debía titularse Celebrated Basslines of the Future; nombre que habría sido digno para este disco.

Por todo eso y más, creo que este es mi álbum favorito de toda la vida. Fue el soundtrack de mis días durante una temporada difícil. Fue muy sencillo comprenderlo, por lo que estaba viviendo, y no tardé en identificarme. Creo que esa es la verdadera razón por la cual se volvió un disco tan especial para mí, aunque claro, va de la mano con lo bueno que es musicalmente.

Hace dos años tuve la oportunidad de escucharlo completito en su gira por el aniversario número 15 del álbum. Dieron dos fechas en CDMX, las cuales fueron sold-out y sirvieron para grabar el siguiente video, en el cual se explica muy bien lo que es Interpol y lo importante que era hacer este tour para un álbum tan especial como el TOTBL.

A continuación les hago un pequeño listado de las canciones que a mi parecer, sobresalen un poco más que otras en este álbum, ya sea por preferencia mía o por su popularidad.

Obstacle 1: A pesar de no haber sido el principal sencillo del álbum, es la canción más popular del mismo y se convirtió en todo un himno para la banda. Fue esta la canción que puso los reflectores sobre Interpol. Su coro es memorable y parece imposible no cantarlo en un concierto suyo: SHE CAN READ, SHE CAN READ, SHE CAN READ, SHE’S BAAAD.

PDA: Fue el primer sencillo del álbum y personalmente es una de mis canciones favoritas. Es una combinación entre post-punk y rock alternativo. El ejemplo perfecto de la transición noventas-dos mil. El outro es uno de los momentos más memorables de todo el disco y también uno de mis favoritos de toda la música en general. Day Wave tiene un cover muy bueno de esta canción con Hazel English en el cual la voz femenina le da un toque muy interesante a la canción; lo recomiendo muchísimo también.

NYC: Es una de las canciones más lentas y nostálgicas del álbum; tiene un tono muy oscuro. Recomiendo mil escucharla mientras lloras hasta quedarte dormidx. Y es que cuando Paul Banks dijo: “I’m sick of spending these lonely nights, training myself not to care” I really felt that. *se limpia la lagrimita*

La canción habla sobre estar hartx de tu entorno y querer hacer un cambio significativo en tu vida. El coro es una referencia clarísima a la canción
New York, New York de Frank Sinatra, la cual dice ““It’s up to you, New York, New York”. Sin embargo, en NYC, Banks con una visión un poco más optimista, nos dice que la decisión de cambiar realmente es suya y el poder de hacerlo está en sus manos: It’s up to me now; turn on the bright lights”.

THE NEW: Por mucho, mi canción favorita del álbum y una que se encuentra en mi top 5 de toda la vida. Dura seis minutos, los cuales comienzan con un bajo algo lento y melódico que fácilmente llama tu atención. Mientras la canción avanza, la música se va intensificando para terminar con uno de los momentos más icónicos de todo el álbum.

Respecto a la letra, digamos que es el tipo de canciones que escuchas cuando estás bien sad en la peda y te tienen que quitar el celular para que no le marques a tu ex. “Te están viendo tus hijos, Gonzalo. Ya compórtate.” Pero la verdad es que aquí todos hemos sido Gonzalo. Sabemos que está bien gacho seguir extrañando a tu ex y más si escuchas líneas como:

“I wish I could live free, I hope it’s not beyond me, settling down it takes time. One day we’ll live together and life it will be better, I have it here, yeah in my mind. // I gave a lot to you. I take a lot from you too. You slave a lot from me. I guess you could say I gave you my edge.”

Por último, les invito a escucharlo completo, detenidamente, y decirme qué piensan. Espero pueda causar en alguien más el mismo impacto que causó en mí.

Debo decirles que éste fue un álbum que me conquistó poco a poco, y estas son opiniones que he ido formando al escucharlo una y otra vez durante los últimos cuatro o cinco años, pero al final se convirtió en mi álbum favorito de toda la vida (so far). Digo, también ayudó mucho haberlo descubierto durante una fase emo en la cual aproveché y me refugié completamente en la música (bueno y un poquito en la cheva, pa’ qué les miento); pero podría decir que el Turn On The Bright Lights se convirtió en mi primer horrocrux y al día de hoy un cachito de mi alma aún vive en ese disco.

Vivo en Mérida y estudio Derecho.

Le voy al Liverpool, amo la música y la cerveza. Me caigo muy bien.

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