La música y el duelo. Un puente a la memoria.

[…] pero para mí no deja de ser increíble la capacidad que [la música] tiene para acompañar durante el duelo, o para sanar un poco aquello con lo que lidiamos en silencio. Y lo veo en todos lados: en las madres que le cantan a sus personas desaparecidas, en las familias que le llevan serenata o su música preferida a sus personas difuntas en los panteones, en esos momentos en los que todo lo que queremos es escuchar aquella música que nos transporta de regreso a algún lugar de nuestro pasado, o que nos regresa al cálido abrazo de alguien que ya no está.