La historia más bella y humana jamás contada

“Ya las campanan despiertan París, resondando en Notre Dame…”. Estas son las primeras palabras con las que se inicia la introducción de la historia, contada por el estudio Walt Disney, de El Jorobado de Notre Dame. El año es 1996 y la versión pequeña del autor de este texto apenas tiene recuerdos de ese año. Siendo honesto, el primer año de plena conciencia que tuve fue 1997 (recuerdo claramente el estreno e hit social y cultural de Titanic, por ejemplo). Sin embargo, tengo borrosos esbozos del estreno de esta película basada en la novela de Víctor Hugo (llamada Nuestra Señora de París). Como un niño, la película me parecía de los más trivial. No llamaba mi atención como si lo hicieron El Rey León o Pocahontas. Tuvieron que pasar casi veinte años para que mi versión adulta pudiera realmente saborear y comprender la historia que esta adaptación buscaba reflejar. Y, de ahí, a seguir con la versión original del autor y otras adaptaciones de la misma, acabando por concluir que esta historia es, sin duda, la más bella y humana jamás contada.

Nuestra Señora de París es una novela escrita por el autor francés Víctor Hugo. A grandes rasgos, nos habla de un jorobado campanero, Cuasimodo, que vive en la catedral del mismo nombre que la novela. La historia gira en torno a él y su relación con el arcediano Claudio Frollo y la joven gitana Esmeralda. Es un texto que nos narra los distintos conflictos entre los personajes, teniendo presentes temáticas como la lujuria, lo injusta que puede ser la vida y los distintos equilibrios de poder sociales que no han desaparecido del todo, a pesar de estar contextualizada en la Edad Media. No busco contar la historia como tal, pero sí creo que es un libro que toda persona debe leer alguna vez. Todo lo anterior sin dejar de lado al personaje oculto pero omnipresente: la catedral misma. Víctor Hugo la describe de una forma que es comparable a visitarla presencialmente. Tener una historia que refleja la humanidad tal cual, en un escenario como este, es realmente una obra de arte.

¿Por qué es una historia bella? Independientemente de su adaptación, tenemos a un ser humano como protagonista, el cual tiene una clara deformidad y discapacidad que le evita ser como todos los demás. Algo que lo hace único y que, mientras a todos genera repulsión, a una persona en especial genera cariño. Por otro lado, tenemos la belleza natural de Esmeralda, quien tiene como único pecado el ser justo eso: bella e inocente. La forma en que se interactúa entre ella y Frollo, así como el desenlace mismo, es en sí algo realmente hermoso y tétrico a la vez.

¿Por qué es humana? Además de reflejar la belleza, la historia genera otros sentimientos y características no gratas, pero sí que muy humanas. Desde el doble moralismo de Frollo, pasando por el machismo claro de Phoebo y acabando por la obediencia casi ciega de Cuasimodo. Personalmente, la parte más humana es justamente ese duelo entre la religiosidad y probidad de Claudio Frollo contra la lujuria y pasión que una adolescente le genera a él, un hombre adulto. Ese conflicto moral que nos va presentando lentamente el personaje es justamente algo que es muy humano: la lucha de los principios contra lo que una persona siente.

Tras los éxitos de El Rey León y Aladdín, Disney decidió llevar al cine una versión animada de esta novela. Las primeras impresiones eran de incertidumbre: ¿cómo harían una adaptación que no fuese totalmente censurada y no tocara los temas principales de deseo? Bueno, terminaron haciendo una versión no del todo mala (salvo las gárgolas, las odio), en donde Claudio Frollo no es sacerdote, sino un juez; Esmeralda no es adolescente, sino ya una mujer adulta; y Cuasimodo sí que puede hablar. Dejando de lado cualquier temática sexual (o casi toda), religiosa o de adultez; la película logra reproducir con cercanía la historia. Un jorobado que se rebela con su maestro para salvar a la chica gitana y a sus compañeros. Muy simplificada, pero no se me ocurre otra idea de acercar la historia a los niños. Sin embargo, las dos cosas que me fascinan de esta versión son su música y la belleza con la que se retrata la catedral. Las vidrieras, la luz, la piedra; todo está ahí. La música coral hace que uno se sienta realmente en el contexto, emocionado de ver cómo Cuasimodo salva a Esmeralda mientras Frollo trata de evitarlo.

Años después, en 2014, se estrenó la versión americana del musical basado en la película basada en la novela. Esta es justamente mi versión favorita: una adaptación que combina la temática adulta y humana de la novela, pero que usa los personajes y música de la versión animada. Frollo vuelve a ser sacerdote, no hay gárgolas y el final es muchísimo más cercano al original. Si tuviera que recomendar a alguien una versión, sería sin duda esta.

Disney tiene entre sus planes estrenar una versión live action del Jorobado de Notre Dame en el futuro próximo. Espero que tomen como referencia al musical. No hay que inventar nada. La historia ya es perfecta en sí misma. La belleza de los personajes interactuando en la catedral, la humanidad de los sentimientos luchando entre sí y contra la moralidad y dogmas de la época; todo enfrascado en un ambiente medieval. Este caldo de conflicto es justamente el que me generó emoción, tristeza y enfado al leer la novela y ver y escuchar las demás adaptaciones. Es exactamente esto por lo que me sentí identificado con todos los personajes y creo que toda persona lo haría, ya que justamente esa humanidad y belleza del ser humano es el origen y fin de esta novela, que levanta y apaga las más diversas y poderosas sensaciones que una persona puede sentir. Lo afirmo de nuevo: Nuestra Señora de París, en sus diversas adaptaciones, es la historia más bella y humana jamás contada.

Desde muy joven he sido un apasionado de la política nacional y global, por lo que me empeñé en estudiarla a través de la carrera de Ciencia Política en el ITAM. Me encanta viajar y conocer nuevos sitios y culturas.

Soy yucateco de corazón. También soy gamer, y ávido seguidor de franquicias cinematográficas de superhéroes y ciencia ficción. Amo a los animales, apoyo la libertad del individuo y soy excesivamente una persona positiva.

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